Aragón insiste con una tercera dosis en residencias

Aragón insiste con una tercera dosis en residencias

Aragón, España, quiere que los mayores que viven en residencias reciban una tercera dosis de recuerdo de la vacuna contra el coronavirus. Aunque de momento los estudios no están finalizados y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) asegura que no hay una evidencia científica suficiente para recomendarla, la consejera de Sanidad, Sira Repollés, defendió ayer que es una “buena opción” administrarla a los ancianos cuya “inmunidad intrínseca” disminuye por la edad.

La DGA es uno de los seis gobiernos regionales, junto a los de Andalucía, Castilla-La Mancha, la Comunidad Valenciana, La Rioja y Murcia, que ha pedido esta tercera inyección al Ejecutivo central. Aunque de momento la ministra del ramo, Carolina Darias, les ha pedido más tiempo para conocer a fondo la opinión de los expertos, Repollés aseguró que el Ministerio “está por la labor” de volver a tratar el asunto y tomar una determinación en la próxima ponencia de vacunas y en la Comisión de Salud Pública. Se quiere que sea una estrategia 

El coronavirus sigue entrando en los geriátricos y provocando situaciones complicadas y este refuerzo adicional contribuiría a minimizar mucho más el riesgo entre un colectivo muy vulnerable. En estos momentos, según los últimos datos facilitados por la DGA, hay 24 brotes abiertos, 10 menos que la semana pasada, que afectan a 457 personas ( 392 residentes y 65 trabajadores) frente a los 467 contagiados de hace siete días. En tres centros solo hay afectados usuarios; en cinco solo hay empleados positivos, y en 16 hay profesionales y residentes.

La tercera dosis sí va a ser ya una realidad a partir de la semana que viene para los alrededor de 4.000 pacientes con inmunodeficiencia grave que hay diagnosticados en la Comunidad. Repollés aseguró que ya el pasado martes, cuando lo aprobó la Comisión de Salud Pública, se dio las “instrucciones específicas a los hospitales”. Estos enfermos se encuentran en tratamiento hospitalario y, al igual que se hizo con las dos primeras inoculaciones, se les llamará para que acudan.

La próxima semana está previsto administrar cerca de 50.000 dosis, de las que casi alrededor de 38.500 corresponden a Pfizer y el resto a Moderna. La distribución desde el punto central de almacenamiento se limitará a 12.760 dosis, completándose el resto (algo más de 37.000) con las existencias de los propios centros de salud.

Fuente:
El Heraldo

Italia pedirá certificado de vacuna a empleados de residencias

Italia pedirá certificado de vacuna a empleados de residencias

El Consejo de Ministros de Italia ha aprobado un decreto por el que obligará a empleados externos de residencias de mayores, escuelas y universidades a presentar el certificado sanitario para demostrar que están protegidos contra el coronavirus.

Hasta el momento, estos trabajadores como empleados de la limpieza, de comedores o encargados de labores de mantenimiento, estaban exentos de presentar este certificado sanitario, que se obtiene cuando la persona ha completado la pauta de vacunación, ha pasado la COVID-19 en los últimos seis meses o se ha realizado una prueba molecular o de antígenos en las 48 horas previas a enseñarlo.

Ahora, tendrán que mostrarlo, al menos hasta el 31 de diciembre, día en que finaliza el estado de emergencia, o de lo contrario podrá enfrentarse a sanciones económicas de hasta 1.000 euros o incluso a la suspensión de la relación laboral y de la remuneración salarial.

 

Fuente:
EFE

Otorgan nuevas becas para “Crear juegos para todas las edades”

Otorgan nuevas becas para “Crear juegos para todas las edades”

La Subsecretaría de Contenidos Públicos, en colaboración con el PAMI, anunció una nueva edición de “Crear juegos para todas las edades”, una convocatoria que busca fomentar el desarrollo de contenidos lúdicos con un enfoque especial en personas mayores, que aborden mecánicas que estimulen aspectos cognitivos y destreza mental.

La iniciativa repartirá becas por medio millón de pesos para continuar con el desarrollo de los proyectos seleccionados, y la inscripción estará abierta hasta el 13 de octubre.

La Secretaría de Medios y Comunicación Pública informó a través de un comunicado que el objetivo es fomentar aspectos cognitivos a través de contenidos lúdicos, con un enfoque especial en personas mayores, según indicó un comunicado.

Se podrán presentar juegos de ingenio, casuales y de estrategia abstracta para el ejercicio mental y cognitivo, y serán especialmente valorados los proyectos que contemplen la accesibilidad.

Además, en esta edición se suma una nueva categoría, Juegos de Mesa, la cual apunta además de la creación de videojuegos, a juegos de mesa en versión “print and play” (para imprimir y jugar), que serán publicados en la plataforma de Crear Juegos.

La convocatoria estará abierta hasta el 13 de octubre y está dirigida a profesionales, estudiantes y personas aficionadas mayores de 18 años; los ganadores recibirán una beca para continuar con el desarrollo de los proyectos elegidos que, como en los anteriores Crear, deberán tener en cuenta temáticas vinculadas con la ciencia, la vida cotidiana, la cultura nacional, el medio ambiente, las artes visuales, la música, la literatura, el deporte, derechos y ciudadanía, la exploración y estímulo de los sentidos, y que manifiesten de alguna forma la perspectiva de género.

El secretario de Medios y Comunicación Pública, Francisco “Pancho” Meritello, celebró el nuevo lanzamiento de Crear Juegos e hizo especial hincapié en la importancia de asociar el desarrollo cognitivo a través de los videojuegos: “Las personas juegan desde la primera infancia y los videojuegos ya son parte intrínseca de nuestra cultura, por eso resulta clave fomentar la creación de contenidos que vinculen lo lúdico con el aprendizaje”.

Meritello también destacó el criterio de accesibilidad para “garantizar la llegada a todos los sectores de la población” y el estímulo para el desarrollo de juegos destinado a adultos mayores: “Tenemos que abandonar la idea de que una persona adulta no juega, y que si lo hace solo juega al bingo, la lotería o la canasta. Hay todo un universo de juegos, de mesa y videojuegos, a los que pueden acceder y divertirse”.

Luana Volnovich, directora ejecutiva de PAMI, indicó al respecto que “en general se asocian los videojuegos con los jóvenes, pero la realidad es que cada vez son más las personas mayores que se animan a esta tecnología”.

“Además, está comprobado que los videojuegos promueven los vínculos intergeneracionales más allá de mantener y mejorar la plasticidad del cerebro; incluso, especialistas señalan que los videojuegos previenen la pérdida de memoria, los declives cognitivos y los problemas visuales en las personas mayores”, añadió.

El jurado, compuesto por representantes de la Secretaría de Medios y Comunicación Pública, de Pami, de la Asociación Argentina de Juegos de Mesa (AAJM), y de universidades en las que se dictan carreras afines, tendrá la tarea de elegir los tres mejores videojuegos, y los seis mejores juegos de mesa.

Los proyectos seleccionados se conocerán el martes 28 de octubre a través de las redes sociales de Crear: IG instagram.com/crearjuegosar o Discord https://discord.com/invite/S8njETU.

Se pueden consultar las bases y condiciones en https://www.argentina.gob.ar/jefatura/mediosycomunicacion/crear.

Fuente:
Télam
“El Padre”, un reflejo de una realidad que nos afecta a todos

“El Padre”, un reflejo de una realidad que nos afecta a todos

Mi abuelo se había ido hacía mucho tiempo pero a veces regresaba por minutos cuando el Alzheimer le soltaba un poco la soga. Todavía recuerdo cómo, en esos raptos de lucidez, y en medio de la oscuridad de unas noches en la casa de mis abuelos que para mí, aún niña, parecían aterradoras, se escuchaban sus alaridos: “¡Mamáaa! ¡Mamáaa!”.

De chica vi cómo la enfermedad se llevaba a mi abuelo. Pero también vi cómo se empezó a llevar a mi familia. Mi abuela dejó de tener una vida propia y sólo podía velar por mi abuelo a quien, a pesar de que hacía años que la vida entre ellos no era color de rosa, nunca abandonó. 

También fui testigo de cómo mi mamá, la mujer de los dos hijos que tuvieron mis abuelos, había ocupado el rol del hijo que se ocupa de todo (del médico, de la farmacia, de ir a cobrar, de la obra social, del supermercado, de ir a comprar, de mandar a buscar, de ir y venir a cualquier horario y para lo que sea), mientras los demás sólo iban de visitas y siempre disponibles para dar órdenes. Pasa en las mejores familias.

Fueron largos años de ver cómo mi madre, agobiada por las responsabilidades, también empezó a sentir el desgaste en su propio cuerpo: no sólo cuidaba a mi abuela -que cuidaba a mi abuelo- sino también a su propia familia con cuatro hijos a los que atender porque su marido trabajaba afuera y no nos daba el presupuesto para contratar a alguien que ayude.

Aunque pasó mucho tiempo de este sistema que funcionaba en un equilibrio muy delicado, la resistida idea de un geriátrico empezó a tomar fuerza. Hubo un momento en el que, por más cuidadores domiciliarios que intentaran ayudar, mi abuelo ya no podía ser atendido en la casa, no podía ser atendido por mi abuela: por más buena voluntad, le faltaban herramientas. La situación se volvió insostenible para todos.

Mi abuela visitó todos los días, a la hora del té, a mi abuelo en la residencia donde se albergó durante un año. Su salud comenzó a deteriorarse y ya no hubo más que hacer. Antonino, mi abuelo, murió hace ya quince años. Y con él se fue el cansancio de una década de vida familiar por y para el cuidado. 

“Nino”, como le decían los amigos a mi abuelo, jugaba a la pelota-paleta y recorría la ciudad en una bicicleta inglesa de la que no se quería bajar a pesar de las indicaciones médicas y  los pedidos de la familia. Para no engancharse los pantalones con la rueda, se ponía broches para hacer más cómoda la pedaleada y, de paso, no ensuciarse.

Mi abuelo era, todos los meses, el primero en cobrar la jubilación. Aunque el banco abría a las 10 am, él se levantaba los días de cobro a las 3 am y a las 4 am ya estaba en la puerta del banco esperando que sea la hora de la apertura. No hubo forma de hacerlo entender. Ni la lluvia detenía esa costumbre que nunca tuvo una deuda y siempre, el mismo día del cobro, pagaba el almacén en el que sacaba a fiado, y todos los servicios.

De mi abuelo se han reído muchas veces. Por sus broches, por sus madrugones en el banco e, incluso, ese día cuando, en su Opel K 180 turquesa, atravesó en contramano la avenida principal del pueblo. La demencia ya había empezado a dar señales.

De chica me molestaban esos cotilleos burlones sobre mi abuelo. Quizás por eso, y por el amor que siento por mi abuela Inelda, que todavía tengo la suerte de tener y que está a punto de celebrar los 90, es que siempre me sentí a gusto entre las personas mayores, un grupo del cual, inexorablemente, voy a ser parte.

Este largo preludio personal, y extrañamente escrito en primera persona sobre momentos de mucho amor y dolor en la vida de mi familia, viene a cuento de “El Padre”, la ópera prima del dramaturgo Florian Zeller que se puede ver en los cines locales.

En una cartelera plagada de películas de superhéroes y supervillanos tratando de conquistar el mundo, esta película, protagonizada por un magistral Anthony Hopkins y una profunda Olivia Colman, conmueve con una historia cruda y real que la juventud no debería perderse.

Aprender sobre la vejez desde mucho antes de serlo, en este sentido, es fundamental para llegar a esa etapa de la vida con más herramientas y con menos prejuicios.

Nos criamos escuchando como insulto al “viejo/a de mierda”, un latigazo normalizado en una sociedad que, en gran parte, entiende al mayor casi como un enfermo, y lo discrimina sólo por ser portador de años.

Podría decirse que la discriminación por edad, es la única forma de autodiscriminación, en tanto, uno no rechaza al que considera diferente sino que está rechazando a un grupo del que, insisto, terminará siendo parte.

En este sentido, “El Padre” -que cuenta la historia de un hombre que rechaza la ayuda de su hija según va envejeciendo, y que a medida que intenta dar sentido a sus circunstancias cambiantes, comienza a dudar de sus seres queridos, de su propia mente e incluso del tejido de su realidad-, puede ser una buena puerta de entrada  para que los jóvenes se familiaricen desde la empatía con situaciones que desde uno u otro lado seguramente atravesarán.

Porque, con los años, bien podrían convertirse en ese padre o madre que  intenta dar batalla a los avances de la demencia, mientras desconfía de sí mismo y de los que tiene al lado.

Aunque antes, tal vez, muchos se conviertan en esa hija/hijo que, atrapada en un cóctel de amor, paciencia, soledad y culpa, trata de cuidar de la mejor forma posible, aún a pesar del cansancio que implica tratar de hacer un equilibrio entre lo que se debe hacer y las demandas -a veces caprichosas y hasta dañinas- de un ser querido que empieza a sentir cómo las hojas del libro comienzan a volarse.

Pero hay más. “El Padre” también muestra sobre la infantilización a la que los adultos muchas veces son sometidos por personas que quizás no tienen ánimos de menospreciar o subestimar. Algo que tiene que ver con la forma en la que los mayores son vistos en algunos sectores de la sociedad: seres incapaces, vulnerables y frágiles a los que hay que proteger como si fueran niños. No. No lo son. Y con justa razón el “Anthony” de Hopkins se enoja con esa cuidadora que le quiere dar de tomar una “pastillita azulcita” mientras con tono maternal lo invita a ir a cambiarse.

Es interesante la visión que esta película ofrece también sobre las residencias geriátricas, una posibilidad temida y rechazada por el protagonista, al punto de que ni siquiera es capaz de llamarla por su nombre. Y una posibilidad que también embarga de culpa a una hija que, antes de tomar la decisión, agota hasta las últimas instancias. 

El filme es un buen punto de partida para conocer las aristas que se juegan en esta posibilidad: ¿cuándo hay que tomar esta decisión? ¿qué señales hay que esperar? ¿qué buscamos encontrar en estas residencias? ¿Estoy siendo malo para considerarlo?

Aunque casi a diario los medios nos muestran una imagen temible de las residencias geriátricas, donde mayores suelen ser víctimas de un sistema de descarte y que a veces opera desde la ilegalidad, este drama nos ofrece una visión esperanzadora de lo que podemos encontrar en el lugar adecuado y con la gente preparada para atender, a partir de un trato humanizado, las demandas de un mayor dependiente.

Con escenas desgarradoras, “El Padre” nos muestra también, como lo han hecho otras películas (la argentina “Nocturna” con un magistral Pepe Soriano, por ejemplo), que aún cuando el horizonte parece enceguecernos, y el miedo nos devora, siempre querremos el abrazo maternal para protegernos del miedo. No importa la edad.

Fuente:
Artículo publicado
en EL DIA, escrito
por María Virginia Bruno

Francia sancionará a empleados sanitarios no vacunados

Francia sancionará a empleados sanitarios no vacunados

Francia es uno de los países europeos que ha impuesto unas restricciones más fuertes para controlar la pandemia en esta quinta ola. Primero, implementó el uso del pasaporte sanitario (vacuna, test negativo o documento que acredite haber pasado la enfermedad) para hacer todo tipo de actividades, también ir a un bar. Una medida que no ha gustado nada a la población, que cada semana se manifiesta en contra. Ahora, ha anunciado que los sanitarios que no estén vacunados el miércoles 15 de septiembre serán sancionados.

El primer ministro del país, Jean Castex, justificó esta decisión por el aumento de contagios en las residencias geriátricas del país. Concretamente, puso el ejemplo de un geriátrico en el que los usuarios fueron contagiados por el personal encargado de cuidarlos: “Nadie lo puede entender”, añadió. Castex explicó la medida durante una entrevista a la emisora francesa RTL, asegurando que a pesar de las críticas de la población, el gobierno “no retrocederá” en la lucha contra la pandemia.

83% de vacunados

El presidente Macron anunció la obligatoriedad de la inyección a mediados de julio. Entonces, Macron avisó que si bien a la población general no se le exigiría, el personal sanitario sí que estaría obligado a vacunarse. Y fijó una fecha límite: el 15 de septiembre. Concretamente, esta medida afecta al personal de enfermería y no de enfermería de hospitales, clínicas, residencias para jubilados, establecimientos para personas con discapacidad, así como profesionales o voluntarios que trabajen en contacto con personas mayores o frágiles, también en casa.

Según informó ayer Castex, esta medida ha acelerado el ritmo de la inmunización, superando el 83% de sanitarios vacunados. De esta manera, según su criterio, su “táctica” ha provocado los efectos deseados. La vacunación general, sin embargo, va mucho más retrasada. Solo un 53% tiene la pauta completa y un 64% la primera dosis.

Tercera dosis

Por otra parte, el primer ministro ha indicado que la tercera dosis que se ha aprobado para mayores de 65 años y para personas con enfermedades de riesgo se empezará a administrar en las residencias a partir de la semana del 13 de septiembre. Así, el país ignora las recomendaciones de la OMS y de la EMA, que esta semana ha confesado no tener clara la necesidad de un recordatorio. En España, en cambio, la ministra Carolina Darias de momento se ha limitado a decir que el Estado está preparado para el momento en que esta se apruebe.

Otros países

Francia no es el único país que ha obligado a una parte concreta de la población a vacunarse. En España esta obligación se ha considerado innecesaria, ya que no hay tantos antivacunas como en otras regiones del mundo y la vacunación avanza a buen ritmo.

Italia, por ejemplo, exige la inyección a sanitarios y farmacéuticos desde principios de abril. Si se niegan, pueden ser destituidos de sus funciones y ser suspendidos de sueldo. Esta obligatoriedad estará en vigor hasta el 31 de diciembre, con el objetivo de “proteger la salud pública”. En Grecia están obligados desde julio todos los trabajadores de residencias y, como en Francia, a partir de septiembre también los sanitarios. Además, se han creado establecimientos, como bares o cines, solo para vacunados.

Por otra parte, el Reino Unido también se prepara para forzar la inyección al personal de los geriátricos a partir de octubre.

 

Fuente:
El Nacional de Catalunya