El 12 de diciembre se celebra el Día Internacional de la Cobertura Universal de Salud, fecha que marca el aniversario de la primera resolución unánime de las Naciones Unidas en la que se pide a los países que brinden atención médica asequible y de calidad a todas las personas. Precisamente, las personas mayores que viven en residencias geriátricas han sido las más vulnerables con la situación generada por la pandemia del coronavirus (COVID- 19).

Amnistía internacional ha puesto el foco recientemente en la situación de las residencias de personas mayores durante la pandemia de coronavirus, ya que en algunos casos puede mejorarse la atención a los residentes. Esta organización enfatiza la necesidad de preservar al menos cinco derechos humanos: “el derecho a la salud, a la vida, a la no discriminación de las personas mayores, a la vida privada y familiar y a la muerte digna”.

En este contexto, la formación del personal sanitario que trabaja en residencias de personas mayores resulta clave para garantizar que el trato a nuestros mayores es el mejor posible. El Consorci Sanitari del Maresme (CSdM) y la Escuela Superior de Ciencias de la Salud de la Fundación TecnoCampus impulsan un curso pionero, que empieza el próximo lunes 14 de diciembre, dirigido a los profesionales sanitarios del ámbito geriátrico del Maresme que tiene como objetivo proporcionarles conocimientos y herramientas para mejorar la atención a la gente mayor ante la COVID-19.

El curso se enmarca en la campaña “+ Salut x a un futur millor: superem junts la COVID-19 al Maresme”, que impulsa el CSdM para combatir la enfermedad en la comarca. “Este curso nace por la percepción de responsabilidad de las dos instituciones del Maresme que lo organizan con la idea de ofrecer el máximo conocimiento a los profesionales sanitarios que desarrollan su actividad en residencias y optimizar los resultados en salud en el caso de que alguno de estos centros se vea afectado por la pandemia”, afirma el Dr. Pere Clavé, Director de Investigación y Desarrollo Académico en el CSdM.

Las personas se sitúan en el centro del curso. “Nuestro eje principal con este curso es que nunca tenemos que perder de vista que nuestra atención está centrada en la persona. Intentamos darle la mejor atención posible al residente en tiempos de pandemia”, apunta M. Carmen Ruiz, directora técnica de la Residencia Sant Josep de Mataró y coordinadora académica del curso.

“Podemos dar unos cuidados adaptados a las necesidades de las personas residentes, que no se tienen que excluir nunca por ningún motivo. Una de nuestras maneras de intentar aportar un grano de arena es compartir experiencias y conocimientos”, sentencia Clavé.

Los participantes aprenderán conocimientos, pero el curso también tiene una vertiente muy práctica. “Es un curso teórico y práctico, un curso necesario para nuestra comunidad. Tenemos un deber con nuestra población envejecida”, afirma la Dra. Vanessa Rodríguez-Salés, de la Fundación TecnoCampus.

“Lo que necesitamos los profesionales es sentirnos seguros”

Además de mejorar la vida de los residentes, el curso pretende ayudar a que el personal sanitario, que ha vivido situaciones muy difíciles en esta pandemia, pueda sentirse más seguro en su trabajo. “Creo que lo que necesitamos los profesionales es sentirnos seguros porque la falta de conocimiento nos puede crear inseguridad. El curso proporciona recursos, para saber qué hacemos en cada momento y por qué lo hacemos. Queremos dar las herramientas para que desde la persona auxiliar hasta el fisioterapeuta tengan los conocimientos necesarios”, explica Ruiz.

El curso formará principalmente en la criba, valoración e intervención de la insuficiencia respiratoria, pero también en aspectos importantes como la malnutrición, la deshidratación, la disfagia, las técnicas básicas de oxigenoterapia, la rehabilitación posterior del estado funcional, entre otros.

“El objetivo es desarrollar a un nivel superior las competencias y habilidades técnicas de estos profesionales. Estamos seguros de que tenemos unos brillantes trabajadores en las residencias de geriatría, pero esta emergencia sanitaria nos ha mostrado la necesidad de mejorar en diferentes aspectos y empoderar aún más a nuestros profesionales que trabajan con esta población tan vulnerable”, expone Rodríguez-Salés.

La situación generada por el coronavirus ha afectado a las residencias, no solo por el virus, sino por todas sus consecuencias en la vida de las personas mayores. “Se está viendo que en las residencias hay mayor mortalidad, más caídas… no solamente porque hay COVID-19, sino por todas las consecuencias que comporta. Las personas mayores salen menos y se mueven menos, tienen una pérdida de autonomía…”, concluye Ruiz.

Fuente: La Vanguardia

Comparte en tus redes