Las residencias ya son más seguras. Cataluña ha administrado la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus al 60% de los usuarios de las residencias geriátricas, y la primera al 90%. La Generalitat confía en igualar el porcentaje en las dos próximas semanas. “Son datos muy buenos”, celebró días atrás la subdirectora general de Promoció de la Salut, Carmen Cabezas. Los datos constatan que las hospitalizaciones de residentes han disminuido un 20%, mientras que suben entre los sectores de población no vacunados. También ha caído la tasa de positividad en las pruebas, un 38% en una semana. Con todo, el sector pide prudencia.

Las residencias empiezan a ver la luz al final del túnel. El proceso de vacunación está haciendo efecto en uno de los sectores más castigados a lo largo de la pandemia. El Departamento de Salud confirmó que la tasa de ingresos hospitalarios es menor en las residencias que en el resto de entornos. Los residentes ingresados han disminuido un 20% en las últimas dos semanas, mientras que en el resto de población los ingresos han aumentado un 5%. “La curva está más estabilizada en los entornos residenciales ya vacunados. Es muy importante”, añadió Cabezas. La Generalitat ya avanzó la semana pasada que los contagios empiezan a bajar a partir de los 12 días de la primera dosis. Según datos de la Generalitat, la tasa de positividad por cada 100.000 habitantes en las residencias ha pasado en una semana de 1.114 a 683, un 38,7% menor. El descenso es más notorio que en la población general, sin vacunar, cuya reducción es del 16,6%. Las residencias con casos confirmados también han disminuido. De los 237 centros afectados hace 10 días, se ha pasado a los 146 de este miércoles, un 38% menos.

La transformación de la situación en los geriátricos tiene dos motivos, según el secretario general de Salud Pública, Josep Maria Argimon: “La vacunación y los cribajes”. Los residentes son población prioritaria en la primera fase de vacunación, y el departamento estableció en noviembre un cribaje semanal a los profesionales sanitarios para limitar la introducción del virus desde el exterior. “En octubre cambiamos el protocolo de los trabajadores y se practicó un cribaje quincenal; y en noviembre pasó a ser semanal”, recordó Argimon.

Los profesionales en los geriátricos muestran un 0,75% de positividad, y los residentes alcanzan el 3,4%, cifras notablemente mejores que las de toda Cataluña, que sobrepasa el 6,7% de positivos en las pruebas diagnósticas. “La combinación de estos dos elementos han conseguido proteger el sector residencial”, defendió el secretario.

La Asociación Catalana de Recursos Asistenciales (ACRA) celebra la tendencia en los geriátricos, aunque con prudencia. “Estos datos nos dan esperanzas, pero queremos ver la evolución del sector cuando tengamos datos del efecto de la segunda dosis”, analiza su presidente Cinta Pascual. ACRA coincide en la importancia de los cribajes: “Ahora funciona. Antes, si había un infectado, todos los trabajadores iban a casa, y podías perder hasta el 60% del personal”, recuerda la presidenta. “No sé cómo nos lo hubiéramos hecho”. analiza. “Ahora se recupera más gente, es el gran cambio”. La asociación aplaude la coordinación actual con los órganos administrativos, en comparación al principio de la pandemia, pero sigue pidiendo mejoras. “Ahora tenemos más coordinación, Salud está más a nuestro lado, tenemos recursos, material… pero necesitamos implantar en todos los centros el sistema de información médica para no duplicar trabajo. Y el departamento no visita a diario aquellas residencias rojas, con brotes, como debería, pero entiendo que Salud está a tope en estos momentos”.

“Ha habido, sobre todo al principio, mucha desorganización, y la sensación general es de cansancio, tanto de los residentes como de los trabajadores y las familias”, destaca una directora de una residencia propia de la Generalitat. Pese a todo —en su caso, se tardó casi 20 días para vacunar a todos los trabajadores con la primera dosis—, coincide en que hay menos contagios e ingresos hospitalarios. “Si es por la vacuna ya lo veremos, hay que ser prudentes. Pero es verdad que estamos más preparados, más concienciados y tenemos más material de protección. ¡Solo faltaría que estuviésemos como en abril!”, indica. Ese mes, en este centro hubo 17 contagios de 66 usuarios, y desde entonces si ha habido positivos solo ha sido entre algunos trabajadores. Como muchas residencias, confía en la vacuna pero pide prudencia ante las ganas de salir de los ancianos.

Un total de 83.638 residentes en geriátricos y profesionales de la salud de Cataluña ya han recibido las dos dosis de las vacunas, lo que supone un 1,1 % de la población catalana.

Argimon avanzó que Cataluña, donde sigue vigente el toque de queda, el confinamiento municipal y el cierre nocturno de bares y restaurantes, anunciará hoy aperturas en algunos sectores económicos, aunque no concretó en cuáles: “Tiene que haber pequeñas reaperturas, pero serán medidas de continuidad”. Las nuevas medidas se explican por la mejora de los datos. “Llevamos tres semanas bajando, a ritmo lento, a un 2%, pero estos tres últimos días se ha acelerado al ritmo entre un 5 y un 7%. Ahora tenemos unos 20.000 positivos a la semana, y esperamos llegar pronto a los 16.000”. Argimon rechazó asumir medidas drásticas, de cierre total, como ocurre en países oceánicos. “Nueva Zelanda es un buen ejemplo, pero son casos distintos: tiene una población de 4,5 millones de personas, y una densidad mucho más baja. Europa, por cultura, no entra en esta estrategia, que es cerrarlo todo”.

Salud anunció, además, que en Barcelona se ha detectado este jueves un primer caso de la cepa sudafricana, la primera del Estado sin relación con países africanos, según los primeros análisis. El departamento también concretó que la cepa británica ya está introducida en la comunidad y supone entre un 3% y un 12% del total de positivos.

 

Fuente: El País

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