Qué dice The Lancet sobre la cuarta dosis en adultos mayores

Qué dice The Lancet sobre la cuarta dosis en adultos mayores

El COVID-19 atraviesa el mundo dentro de una pandemia que ya no es la misma a la del comienzo, pero que sigue mutando a través de nuevas variantes y subvariantes del virus. En este universo, donde Ómicron se presenta con nuevas versiones más contagiosas, la ciencia va dejando evidencia de nuevos hallazgos casi a contra reloj.

Se sabe: cada población reacciona de forma distinta frente al virus. Y el rango etario es una variable que a veces puede ser decisiva. Los más ancianos y aquellos con situaciones de salud frágil que recibieron una cuarta dosis de la vacuna COVID-19 tienen un menor riesgo de morir prematuramente en comparación con los que solo tomaron tres dosis. Así lo demuestra un estudio del Registro Nacional de la Universidad de Umeå publicado en la revista científica The Lancet Regional Health en su edición europea.

El documento muestra que en los dos primeros meses después de la cuarta dosis, tanto las personas mayores de 80 años que vivían en casa como las que lo hacían en sitios de retiro tenían un menor riesgo de morir en comparación con quienes habían solo tres dosis durante el mismo período.

“Sin embargo, después de dos meses, el efecto comenzó a disminuir un poco”, indicó Peter Nordström, profesor y médico jefe del Departamento de Medicina Comunitaria y Rehabilitación de la unidad de geriatría de la Universidad de Umeå y primer autor compartido del estudio.

La investigación consistió es un estudio observacional basado en datos del registro nacional de la Agencia Sueca de Salud Pública, Estadísticas de Suecia y el registro nacional de calidad Senior Alert. Los investigadores compararon el riesgo de muerte independientemente de la causa entre enero y mayo de 2022 en personas que recibieron una cuarta dosis de la vacuna contra COVID-19 en comparación con las que obtuvieron tres dosis durante el mismo período.

Esta situación fue analizada por los especialistas en parte en un grupo de unas 400.000 personas que tenían al menos 80 años, y en parte entre unas 25.000 que vivían en viviendas especiales de retiro.

El estudio por dentro

Gorka Orive, es profesor en la Facultad Farmacia de la Euskal Herriko Unibertsitatea (Universidad del País Vasco) y fundador de Geroa Diagnostics, una start up especializada en diagnosticar Alzheimer a partir de una proteína en la saliva, uno de los grandes biomarcadores del futuro (captura de video)Gorka Orive, es profesor en la Facultad Farmacia de la Euskal Herriko Unibertsitatea (Universidad del País Vasco) y fundador de Geroa Diagnostics, una start up especializada en diagnosticar Alzheimer a partir de una proteína en la saliva, uno de los grandes biomarcadores del futuro (captura de video)

“Un estudio concluye que una cuarta dosis de vacuna (segundo refuerzo) resultaría eficaz (incluso tras aparición de Ómicron) en mayores de 80 años a la hora de prevenir la mortalidad. El estudio apunta a la importancia del momento de vacunación para maximizar efectos”, sostuvo al respecto de esta investigación Gorka Orive, profesor en la Facultad Farmacia de la Euskal Herriko Unibertsitatea (Universidad del País Vasco)

Entre los días 7 y 60 del período de seguimiento, las personas de más de 80 años que recibieron una cuarta dosis tenían un riesgo 71 por ciento menor de morir en comparación con las que recibieron una tercera dosis.

Entre quienes vivían en residencias para ancianos la cifra fue del 39 por ciento. En ambos grupos, el efecto disminuyó ligeramente a partir del día 60, al 54 por ciento entre las personas mayores de 80 años y al 27 por ciento entre las personas en viviendas especiales.

Los estudios previos que examinaron el efecto de la cuarta dosis incluyeron principalmente los primeros dos meses y rara vez tuvieron en consideración a los más ancianos y frágiles de salud.

Entre los días 7 y 60 del período de seguimiento, las personas de más de 80 años que recibieron una cuarta dosis tenían un riesgo 71 por ciento menor de morir en comparación con las que recibieron una tercera dosis EFE/David Borrat/Archivo Entre los días 7 y 60 del período de seguimiento, las personas de más de 80 años que recibieron una cuarta dosis tenían un riesgo 71 por ciento menor de morir en comparación con las que recibieron una tercera dosis EFE/David Borrat/Archivo

“Los resultados de nuestro estudio apuntan a buenos efectos de la cuarta dosis incluso entre los más ancianos y frágiles, pero también que el efecto comienza a disminuir ligeramente después de un par de meses. Por lo tanto, probablemente sea importante programar cuándo se administrarán las dosis de recarga a estas personas, por ejemplo, en relación con los brotes del virus, para garantizar que la mayor cantidad posible tenga protección durante un tiempo suficientemente largo”, indicó Marcel Ballin, estudiante de doctorado en geriatría en la universidad de Umeå y también primer autor.

Una característica única del estudio de Umeå es que los investigadores incluyeron muertes por todas las causas en sus análisis, es decir, no solo aquellas en las que COVID-19 fue la causa subyacente de la muerte o en las que las personas murieron después de dar positivo por el virus o han sido hospitalizados por COVID-19.

“Hay pros y contras con todas estas diferentes formas de medir los resultados, pero las limitaciones de observar, por ejemplo, la muerte después de una prueba positiva o la atención hospitalaria es que sabemos que los más ancianos y frágiles ingresan con menos frecuencia en el hospital y que estas personas no siempre muestran síntomas de una enfermedad grave que requeriría pruebas”, concluyó Anna Nordström, profesora adjunta de salud pública y coautora de la investigación.

Los científicos y los médicos están muy divididos al respecto. “No creo que todo el mundo deba recibir otra vacuna de refuerzo ahora mismo”, dijo Yvonne Maldonado, médica especialista en enfermedades infecciosas pediátricas de la Universidad de Stanford. “Pero no veo ninguna razón por la que no debamos empezar a revisar los datos disponibles”Los científicos y los médicos están muy divididos al respecto. “No creo que todo el mundo deba recibir otra vacuna de refuerzo ahora mismo”, dijo Yvonne Maldonado, médica especialista en enfermedades infecciosas pediátricas de la Universidad de Stanford. “Pero no veo ninguna razón por la que no debamos empezar a revisar los datos disponibles”

Varios estudios han revelado que, aunque las vacunas ARNm de refuerzo han logrado evitar la hospitalización y la muerte, su efectividad contra las infecciones está disminuyendo. No es de extrañar, por lo tanto, que Moderna solicitara en marzo último a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por su sigla en inglés) una autorización de uso de emergencia para una segunda vacuna de refuerzo para todos los adultos. La solicitud de la empresa se produjo pocos días después de que Pfizer y BioNTech pidieran una autorización de emergencia para un segundo refuerzo de su vacuna contra el coronavirus para personas de 65 años o más.

Moderna dijo que su solicitud, mucho más amplia, daría a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, así como a los proveedores de atención médica, más flexibilidad para determinar quién se beneficiaría más de recibir una vacuna de refuerzo adicional y cuándo.

Los científicos y los médicos están muy divididos al respecto. “No creo que todo el mundo deba recibir otra vacuna de refuerzo ahora mismo”, dijo Yvonne Maldonado, médica especialista en enfermedades infecciosas pediátricas de la Universidad de Stanford. “Pero no veo ninguna razón por la que no debamos empezar a revisar los datos disponibles”.

Los datos de los CDC indican que dos dosis de la vacuna más un refuerzo siguen proporcionando una fuerte protección contra la enfermedad grave y la muerte EFE/Georgi Licovski/Archivo Los datos de los CDC indican que dos dosis de la vacuna más un refuerzo siguen proporcionando una fuerte protección contra la enfermedad grave y la muerte EFE/Georgi Licovski/Archivo

Los datos de los CDC indicaron que dos dosis de la vacuna más un refuerzo siguen proporcionando una fuerte protección contra la enfermedad grave y la muerte.

Sin embargo, las subvariante de Ómicron están provocando un preocupante aumento de las infecciones en Europa y en Estados Unidos, que coincide con un estancamiento en los niveles de vacunaciónLas nuevas subvariantes de Ómicron, especialmente BA.4, BA.5 y la nueva BA.2.75, un desprendimiento de BA.2, también llamada Centauro están ampliando su rango de infecciones, poniendo en alerta a los distintos países y generando más complicaciones en el manejo de la actual pandemia por COVID-19.

BA.2.75, parece estar superando a todas las demás variantes en el país del sur de Asia después de haber sido visto allí por primera vez en mayo. Algunos científicos temen que pueda ser la variante más contagiosa vista hasta ahora y mejor equipada para evadir cualquier inmunidad de las vacunas y la infección previa. Pero no hay pruebas de que cause una enfermedad más grave que el tipo original de Ómicron del que evolucionó, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La nueva cepa está ya presente en países como Alemania, Australia, Canadá, Estados Unidos, Japón, Nueva Zelanda o Reino Unido ya han alertado de su presencia.

“No cabe duda de que la combinación de un aumento de los casos de COVID-19 y de las hospitalizaciones, la peor temporada de gripe de los últimos tiempos y las correspondientes ausencias de personal están sometiendo a los trabajadores sanitarios y a todo el sistema de salud a una presión extrema”, declaró Ayesha Verrall, ministra de Salud de Nueva Zelanda, hoy en un comunicado.

Las nuevas subvariantes de Ómicron, especialmente BA.4, BA.5 y la nueva BA.2.75, un desprendimiento de BA.2, también llamada Centauro están ampliando su rango de infecciones, poniendo en alerta a los distintos países y generando más complicaciones en el manejo de la actual pandemia por COVID-19Las nuevas subvariantes de Ómicron, especialmente BA.4, BA.5 y la nueva BA.2.75, un desprendimiento de BA.2, también llamada Centauro están ampliando su rango de infecciones, poniendo en alerta a los distintos países y generando más complicaciones en el manejo de la actual pandemia por COVID-19

Las pruebas son limitadas para saber qué beneficio podría ofrecer otro refuerzo en este momento. La FDA tomó la decisión sin el aporte de su panel independiente de expertos.

Las autoridades sanitarias estadounidenses se fijaron en Israel, que durante la ola de Ómicron aprobó una cuarta dosis para los mayores de 60 años al menos cuatro meses después de su última inyección. Los datos preliminares publicados en Internet la semana pasada sugieren algún beneficio: los investigadores israelíes reportaron 92 muertes entre más de 328.000 personas que se aplicaron la vacuna adicional, en comparación con 232 muertes entre 234.000 personas que evitaron la cuarta dosis.

El camino de los síntomas

Los síntomas que provocan estas nuevas subvariantes apenas difieren de los de las anteriores. Los más habituales son: catarro con congestión nasal, tos, dolor de garganta, fatiga, cefalea, dolores musculares, cansancio y en ciertos casos, diarreas y problemas gastrointestinales.

Catarro con congestión nasal, tos, dolor de garganta, fatiga, cefalea, dolores musculares, cansancio y en ciertos casos, diarreas y problemas gastrointestinales, son parte de los síntomas REUTERS/Andrew Kelly/File PhotoCatarro con congestión nasal, tos, dolor de garganta, fatiga, cefalea, dolores musculares, cansancio y en ciertos casos, diarreas y problemas gastrointestinales, son parte de los síntomas REUTERS/Andrew Kelly/File Photo

Según la OMS, no existen evidencias de una mayor gravedad de los casos en comparación con BA.2 por lo que el impacto se considera muy bajo. No obstante, un aumento muy elevado en el número de casos podría suponer un aumento en el número de hospitalizaciones y fallecimientos. BA.2.75 es en realidad una rama de la variante BA.2 de abril, pero se cree que es la más infecciosa de todas hasta el momento, en teoría. Soumya Swaminathan, científica jefa de la OMS, explicó que las mutaciones de esta variante permiten acceder a las células sanas del organismo, lo que hace temer que tenga más capacidad de contagio y sea capaz de evadir la inmunidad previa con más facilidad.

A pesar de la escasa evidencia que hay todavía sobre Centaurus, los informes iniciales no destacan ningún síntoma con el que poder diferenciar esta subvariante de las anteriores. El profesor David Livermore, un reconocido microbiólogo en Europa, argumentó que Centaurus era solo la última de una línea interminable de subcepas de Omicron. “La mayoría de las mutaciones son inofensivas. Sin embargo, algunas peculiaridades que el virus adquiere con el tiempo pueden darle una ventaja, como poder infectar a las personas más fácilmente”.

El profesor Livermore le dijo a MailOnline: “La experiencia muestra que las nuevas variantes seguirán apareciendo en la población humana, probablemente durante varios años. Omicron BA2.75 es otro ejemplo. Es muy transmisible, pero no hay motivo para creer que provoca una infección más grave que el Omicron clásico”.

Fuente: Infobae

CABA: sin restricciones para visitas y salidas en geriátricos

CABA: sin restricciones para visitas y salidas en geriátricos

El Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires informó a los familiares de las personas que residan en geriátricos privados que ya no rigen restricciones en cuanto a visitas ni salidas aunque sí continúan vigentes las recomendaciones para el manejo de casos de coronavirus.

Respecto a los puntos más importantes de las recomendaciones y definiciones:

Se deja sin efecto la organización en burbujas de los residentes, procediendo a aislar sólo a aquellas personas que sean casos confirmados o sospechosos de COVID hasta se confirme o descarte el diagnóstico.
Las visitas a los residentes y las salidas de los mismos no presentan más restricciones.
Al retornar a la Residencia de Larga Estadía, el residente se incorporará en forma total a las actividades rutinarias que se realizan en el establecimiento, sin necesidad de aislamiento preventivo.
-El uso de equipos de protección personal (EPP) en el personal de los organismos responsables del control gubernamental de las RLE privadas de CABA, consistirá en el empleo de barbijo tricapa termosellado (quirúrgico) sin necesidad de otro EPP.

Por otro lado, respecto a las recomendaciones y definiciones sobre las visitas de los familiares en las residencias geriátricas:

En caso de que el residente no pueda ser trasladado por su condición física o por encontrarse en una etapa terminal de la vida, se permitirá a las visitas el acceso a la habitación del residente.
Continúa vigente la recomendación de medidas de bioseguridad (uso correcto del barbijo en espacios cerrados, e higiene de manos), en todos los casos que sea factible.
Se debe dar continuidad y retomar (en los casos en que hayan sido suspendidas), todas aquellas actividades físicas, recreativas y terapéuticas, en forma grupal en base a las características de los residentes, y no a la organización en burbujas. Favoreciendo la revinculación de las personas mayores.

En cuanto a las salidas de los residentes, se destacan las definiciones y recomendaciones del Ministerio de Salud:

Las salidas recreativas de residentes, solos o acompañados, fuera del establecimiento se seguirán ajustando al tiempo suficiente para el reencuentro con sus afectos sin limitación en su horario.
Al retornar a la RLE, el residente se incorporará en forma total a las actividades rutinarias que realiza el establecimiento, sin necesidad de aislamiento preventivo.
El ingreso no requiere aislamiento ni hisopado previo negativo.
-Tampoco requieren aislamiento ni hisopados los pacientes derivados del segundo nivel, siempre que no sean Casos Sospechosos ni Contactos Estrechos de casos Covid.

 

Fuente:
Gobierno Ciudad de Buenos Aires

 

España: hogares dicen que tras el Covid han sido olvidados

España: hogares dicen que tras el Covid han sido olvidados

Las residencias se quejan de que nada ha cambiado en el sector, pese a que con la covid y la elevada mortalidad que causó en los geriátricos, hubo una alerta social por la situación de estos equipamientos y un consenso sobre la necesidad de replantear este modelo asistencial.

“Estábamos convencidos que tras la covid había llegado, por fin, el turno de la dependencia, pero ya se han olvidado las residencias”, se queja Cinta Pascual, presidenta de la principal agrupación empresarial del sector, Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPs), y de la gran patronal catalana, ACRA.

Pascual ha presentado hoy el Informe Social y Económico de ACRA 2021, que analiza el sector en Catalunya y subraya la “infrafinanciación” (compartida por todas las comunidades). Reclama una mayor financiación, como paso indispensable para mejorar el sector. Por ello, ha pedido un “incremento substancial” a las administraciones, especialmente la estatal “y establecer un copago justo y equitativo entre los usuarios”.

“Sin más financiación no se puede avanzar en nada. Somos los primeros interesados en mejorar las ratios de residencias por número de dependientes, de trabajadores por residentes, pero todo eso hay que pagarlo, tanto el coste del 60% de las plazas públicas, como ayudar a cubrir el 40% de privadas”, ha dicho Pascual. La estimación del sector es que se debería invertir en dependencia el 2% del PIB frente al 0,7% actual.

El cambio de modelo sigue atascado

La limitación presupuestaria es la justificación que ponen las residencias para oponerse al cambio de modelo que promueve le Ministerio de Derechos Sociales, que quiere impulsar residencias más pequeñas (de no más de un centenar de usuarios), organizadas por grupos de 15 convivientes y con al menos un tercio de habitaciones individuales, entre otros aspectos.

Las propuestas quedaron atascadas porque ni las patronales ni lo sindicatos ni algunas comunidades las apoyaron, aunque parece que se podrían desbloquear antes de fin de mes. “Sin financiación no puede haber nuevo modelo”, ha reiterado Pascual. El modelo de acreditación de centros, para obligarles a incorporar esas novedades, tiene “líneas rojas” según la directiva.

“Líneas rojas” a la propuesta ministerial

“Una de las condiciones es que la acreditación sea solo para nuevos centros, no puede ser retroactiva, sería inasumible obligar a los existentes a adaptarse a esas pautas”, ha afirmado Pascual. “Muchos centros se avendrían a reorganizarse en unidades de convivencia, pero dependerá de sus espacios”, ha agregado. Pascual ha señalado que otras pautas, como la ratio de un trabajador por cada dos usuarios se cumplen ya en unas pocas comunidades, como Catalunya.

Fin de las ayudas covid

A la estrechez económica, se suma, dice Pascual, que desde el 18 de mayo se eliminaron en Catalunya los fondos covid, unas ayudas públicas que han recibido las residencias durante la epidemia, “aunque la covid no ha desaparecido”. Las ayudas eran para costes adicionales como aumento de personal, material de protección, la sectorización de espacios en los centros para separar a residentes sanos de los contagiados; se seguían pagando las plazas públicas que quedaron vacías por la covid y se costeaba un porcentaje de plazas vacías en cada centro por si había un brote y debían aislarse residentes.

“En toda España tampoco se nos ha pagado el incremento del IPC para que lo podamos abonar en los sueldos de los trabajadores”, ha añadido Pascual. Para este año, hay previstos 600 millones adicionales para dependencia, como en los dos anteriores, pero en el 2021 no se invirtieron todos.

residencia GERIATRICA

Residentes en un geriátrico de L’Hospitalet celebraban el año pasado que ya estaban todos vacunados  Mercè Gili / LV

Gustavo García, coordinador de estudios de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, entidad que impulsó un nuevo modelo residencial que en parte ha recogido el Ministerio, cree que “ya hemos ganado la batalla de que hay que cambiar y del modelo”, pues durante la covid parecía que se quería ir a unas residencias medicalizadas en lugar de hacia centros más hogareños.

García cree que los cambios caerán por su propio peso, “en unos años, ¿quién querrá vivir en una habitación compartida, por ejemplo?”, ha señalado. Añade que “entendemos las quejas de los gestores de centros que los cambios tienen unos costes y esa financiación debe preverse”. Así, cree que el Ministerio debe presentar una memoria económica y el Gobierno ampliar su financiación porque “por ahora no hay un aumento de servicios”. Pero espera un acuerdo para impulsar la reforma “de año en año”. También urge a mejorar los sueldos del personal.

Más de 2.000 euros la plaza

ACRA agrupa al 70% de entidades de recursos asistenciales catalanes (residencias, centros de día, empresas de cuidados a domicilio, entidades de teleasistencia…) Su informe sobre el sector refleja “un caos, que somos las segunda comunidad por la cola en listas de espera para obtener la dependencia, con más personas en un limbo”, resume Pascual. Y apunta que los problemas han llevado a aumentar los precios de las plazas residenciales: una cuesta una media de 2.062 euros al mes, 740 en un centro de día.

La covid no se ha ido

La covid aún no se ha ido de las residencias, aunque la vacunación protege de los casos más graves a los mayores. Según datos del Imserso y el Ministerio de Sanidad, la tasa por 10.000 residentes de casos de covid
es de 82 (el pasado día 5), la mitad que un mes atrás. El número de muertes relacionadas con la covid, 47 en una semana, también se ha reducido a la mitad en el último mes. Sin embargo, esa semana primera de junio aún había 3.165 residentes con covid (de un total de 384.701) en 646 centros, sobre todo en la Comunidad de Madrid. Según datos de Catalunya, la incidencia en las residencias supera los 1.100 casos en 14 días por cada 100.000 personas (IA14), frente a los 318 en general. Hay casi 500 contagios semanales en los geriátricos. La IA14 entre los mayores de 60 años (residentes o no) es muy superior a los de menos de esa edad: entre los 80 y 89 años es de 398 casos frente a 131 entre los de 40-49.Los datos gubernamentales cuentan al menos 23.399 muertos en residencias españolas durante la epidemia.

El informe de ACRA señala que el sector de la dependencia crece y se vuelve más complejo por el envejecimiento de la población. Si ahora en torno al 20% de la población española tiene 65 o más años, en el 2055 será más del 30%.

Sistema público “estancado” según ACRA

El sistema público intenta asumir esta situación pero “se ha estancado”, dice el informe de ACRA, en aspectos como la concesión y revisión de los grados de dependencia (sin reconocimiento no se accede al plan individualizado que establece  los recursos asistenciales públicos a qué puede aspirar esa persona); la infrafinanciación de las plazas y el paso de las personas de un recurso como la teleasistencia o los cuidados en casa a un centro de día o una residencia.

ACRA reclama un modelo “más flexible para personalizar el acceso a los servicios según vayan cambiando las necesidades de la persona”. También, desarrollar nuevos perfiles profesionales para el sector.

La entidad ha constatado que en los dos años de epidemia se han reducido las solicitudes para tener reconocido el grado de  dependencia, aunque en el 2021 se volvió al nivel del 2018 (en el 2021 52.694 personas pidieron la valoración del grado de dependencia, el 61%, mujeres, frente a 55.219 en el 2019).

Fuente: La Vanguardia

Residencias: manejo de casos, cuidados y salidas

Residencias: manejo de casos, cuidados y salidas

Los adultos mayores que se encuentran en residencias geriátricas han sido sin dudas uno de los sectores más vulnerables a comienzos de la pandemia de coronavirus en 2020. Ahora, la Ciudad de Buenos Aires, actualizó  una guía de manejo de casos, cuidados y otras recomendaciones que, si bien está supeditada a la situación epidemiológica de CABA y al tipo de variante viral circulante, puede tomarse como referencia.

Las definiciones y medidas a seguir propuestas se basan en recomendaciones y definiciones del Ministerio de salud del GCABA, por lo que se sugiere remitirse a los diferentes protocolos de la ciudad.

Tiene como objetivo la actualización de las recomendaciones aplicables en las Residencias de Larga Estadía (RLE) de la Ciudad de Buenos Aires, en contexto con el avance de la estrategia sanitaria llevada adelante por el Gobierno de la Ciudad y el Plan Integral de Puesta en Marcha de la Ciudad.

Entre los aspectos novedosos se destacan que:

1. Se remite al Protocolo Cero1 para las definiciones, evaluación, manejo y condiciones de internación o alta, de Caso Confirmado (CC), Caso Sospechoso (CS) y Contacto Estrecho

2. La dirección institucional de cada RLE establecerá la selección del lugar, horarios y periodicidad de las visitas, así como el aforo de visitantes o de la simultaneidad de visitas de diferentes residentes, supeditado a la capacidad de funcionamiento del establecimiento.

La dirección institucional de cada RLE establecerá la selección del lugar, horarios y periodicidad de las visitas, así como el aforo de visitantes o de la simultaneidad de visitas de diferentes residentes, supeditado a la capacidad de funcionamiento del establecimiento
(María Inés Ghiglione/GCBA)La dirección institucional de cada RLE establecerá la selección del lugar, horarios y periodicidad de las visitas, así como el aforo de visitantes o de la simultaneidad de visitas de diferentes residentes, supeditado a la capacidad de funcionamiento del establecimiento (María Inés Ghiglione/GCBA)

3. Se recomienda que las personas alojadas, cuenten con el esquema de vacunación completo para COVID-19 y gripe.

4. El concepto de organización en burbujas de residentes queda suspendido en esta etapa epidemiológica de la Ciudad de Buenos Aires, procediendo sólo a aislar al residente CS o CC.

5. Las visitas y salidas de residentes retornan a la normalidad.

(Foto: Franco Fafasuli)(Foto: Franco Fafasuli)

6. Al retornar a la RLE, el residente se incorporará en forma total a las actividades rutinarias que realiza el establecimiento, sin necesidad de aislamiento preventivo. Ante dudas sobre este punto recomendamos consultar y aplicar el Protocolo Cero1

7. Se actualizan las condiciones respecto a Ingresos de nuevos residentes y reingresos de residentes conocidos.

8. El uso de equipos de protección personal (EPP) en el personal de los organismos responsables del control gubernamental de las RLE privadas de CABA, consistirá en el empleo de barbijo tricapa termosellado (quirúrgico) sin necesidad de otro EPP2

9. La prohibición del ingreso a los organismos de gobierno responsables de la fiscalización, inspección y control de las normativas es considerada una falta grave.

"Continúan vigentes las medidas de bioseguridad (EPP) recomendadas por la OMS, que discrimina la necesidad de protección, según actividades y funciones de cada trabajador de la salud", informaron en la guía
(María Inés Ghiglione/GCBA)“Continúan vigentes las medidas de bioseguridad (EPP) recomendadas por la OMS, que discrimina la necesidad de protección, según actividades y funciones de cada trabajador de la salud”, informaron en la guía (María Inés Ghiglione/GCBA)

Visitas

La Unidad Ejecutora del Registro y Regulación de Establecimientos Geriátricos (UERyREG), en su carácter de autoridad sanitaria, seguirá acompañando a los establecimientos mientras continúe la pandemia de COVID, tal como viene haciendo desde el comienzo, con el fin de verificar el funcionamiento de la residencia en general, asesorar y sugerir recomendaciones.

Continúan vigentes las medidas de bioseguridad (EPP) recomendadas por la OMS, que discrimina la necesidad de protección, según actividades y funciones de cada trabajador de la salud. En aquellos establecimientos con residentes COVID positivos, se realizará una valoración de seguimiento con énfasis en la Vigilancia Activa de estos.

Los directores de las RLE tendrán la responsabilidad de garantizar el cumplimiento de los derechos de los alojados y concurrentes (artículos 5, 6 y 7 de la Ley 5670 y su reglamentación).

El concepto de organización en burbujas de residentes queda suspendido en esta etapa epidemiológica de la Ciudad de Buenos Aires, procediendo sólo a aislar al residente CS o CC.

Las autoridades de las RLE y los familiares coordinarán las visitas y salidas, de forma de garantizar el cumplimiento de los derechos de los alojados y concurrentes, respetando el descanso, la tranquilidad y las condiciones de seguridad de las personas mayores alojadas
SALUD 
RAFAEL MARTÍN - Europa Press
Las autoridades de las RLE y los familiares coordinarán las visitas y salidas, de forma de garantizar el cumplimiento de los derechos de los alojados y concurrentes, respetando el descanso, la tranquilidad y las condiciones de seguridad de las personas mayores alojadas SALUD RAFAEL MARTÍN – Europa Press

En caso de que el residente no pueda ser trasladado por su condición física o por encontrarse en una etapa terminal de la vida, se permitirá a las visitas el acceso a la habitación del residente, siendo el número de visitas y el tiempo destinado a la misma determinado por la dirección de la RLE, dependiendo del espacio de la habitación o si tiene o no compañeros de cuarto.

Las autoridades de las RLE y los familiares coordinarán las visitas y salidas, de forma de garantizar el cumplimiento de los derechos de los alojados y concurrentes, respetando el descanso, la tranquilidad y las condiciones de seguridad de las personas mayores alojadas.

Esta coordinación entre autoridades y familiares deberá garantizar el cumplimiento de los derechos de los alojados y concurrentes (artículos 5, 6 y 7 de la Ley 5670), supeditado a la capacidad de funcionamiento de la residencia con relación a horarios, periodicidad, aforo de visitantes o simultaneidad de visitas de diferentes residentes.

Continúa vigente las medidas de bioseguridad (uso correcto del barbijo en espacios cerrados, e higiene de manos), tanto por el residente, visitas y del personal propio como externo al establecimiento.

Actividades, talleres y residencias

*Es importante continuar y retomar (en los casos en que hayan sido suspendidas), todas aquellas actividades físicas, recreativas y terapéuticas, en forma grupal en base a las características de los residentes, y no a la organización en burbujas.

*No reducir ni suspender la actividad física.

*Promover actividades de entretenimiento habituales y mantener el mayor nivel de actividad social y de interacciones entre residentes y personal.

Salida de residentes

Las salidas recreativas de residentes, solos o acompañados, fuera del establecimiento se seguirán ajustando al tiempo suficiente para el reencuentro con sus afectos, siempre guardando cumplimiento al Art 5º, inciso A de la Ley Nº 5670 y su reglamentación.

*Es importante continuar y retomar (en los casos en que hayan sido suspendidas), todas aquellas actividades físicas, recreativas y terapéuticas, en forma grupal en base a las características de los residentes, y no a la organización en burbujas*Es importante continuar y retomar (en los casos en que hayan sido suspendidas), todas aquellas actividades físicas, recreativas y terapéuticas, en forma grupal en base a las características de los residentes, y no a la organización en burbujas

Al retornar a la RLE, el residente se incorporará en forma total a las actividades rutinarias que realiza el establecimiento, sin necesidad de aislamiento preventivo. Ante dudas sobre este punto recomendamos consultar y aplicar el Protocolo Cero1

Residentes CS o CC podrán retomar las visitas o salidas, una vez concluido el período de aislamiento. Ante dudas sobre este punto recomendamos consultar y aplicar el Protocolo

Ingresos o reingresos de residentes

Ingresos de nuevos residentes:

Si no es un CS ni fue CE en los últimos 7 días, debe incorporarse desde el ingreso a las actividades habituales del establecimiento y no requiere aislamiento ni hisopado previo negativo.

Reingresos de residentes conocidos desde 2do nivel:

Deben ser incorporados desde su regreso a las actividades habituales del establecimiento.

(iStock)(iStock)

Con la alta clínica/epidemiológica alcanza para su reinserción plena en el establecimiento, independientemente de lo que motivó su internación. No necesita ser aislado ni requiere hisopado previo negativo.

Vacunación de residentes para COVID-19

Se recomienda completar el esquema de vacunación por COVID-19. Si existe voluntad por parte del alojado o, en caso de no poder expresarlo, por parte del responsable primario (Art 6º, Ley Nº 5670 y su reglamentación), podrá gestionarse ante el Ministerio de Salud del GCBA la colocación de la dosis faltante, a través de los canales de comunicación conocidos para esta práctica.

Contacto estrecho sintomático y/o con esquema incompleto de vacunación

Ante la presencia de residentes o trabajadores CE que no tenga esquema completo de vacunación o presentes síntomas compatibles con COVID-19, los administradores de las RLE, deberán seguir informando esos casos al Ministerio de Salud del GCBA, por los canales habituales.

 

Fuente:
Infobae

Aún se desconocen las causas del contagio masivo en Córdoba

Aún se desconocen las causas del contagio masivo en Córdoba

Miedo y angustia. Esas son las palabras que más repiten los familiares de los adultos mayores que estaban internados en el geriátrico Santa Lucía de Saldán, una localidad a 28 kilómetros de esta capital, que se convirtió en el primero del país en registrar un contagio masivo de Covid-19. El 9 de abril de 2020 comenzó la crisis y el proceso terminó con 67 infectados y 12 muertos. Por el caso, hay dos médicos imputados. A casi dos años del hecho nunca se supo quién fue el paciente cero.

En esos días, el promedio diario de casos a nivel provincial era de 160 y las prevenciones sobre los geriátricos, se suponía, eran, como en todo el mundo, máximas por la vulnerabilidad de sus residentes. El 9 de abril por la tarde, según recuerda ante LA NACION el intendente Cayetano Canto, un médico que atendía en el establecimiento se comunicó al área de Salud para avisar que había dado positivo.

“Todos en el pueblo la pasamos muy mal. Era todo nuevo –sigue Canto–. Empezamos a hacer hisopados y empezaron los positivos. Se aisló el geriátrico, se hizo un cordón sanitario en la zona. Había pacientes muy viejitos y que ya estaban delicados. Comenzaron los traslados. Veinte días duró la agonía. Quedaron ocho personas a cargo del establecimiento con 75 adultos mayores adentro. Se habían separado las contagiados de los que no la estaban. Íbamos sacando a los más complicados”.

Al contagio masivo en el geriátrico se sumaron, en paralelo, las marchas multitudinarias de las asociaciones médicas cordobesas en repudio de la decisión de la Justicia de imputar a Lucas Figueroa, que dio positivo de Covid-19, y al director médico de la residencia, Marcelo Lázaro, por su supuesta responsabilidad en el contagio.

En abril del 2020, la provincia declaró el alerta epidemiológica en la zona.
En abril del 2020, la provincia declaró el alerta epidemiológica en la zona.

A Figueroa lo imputaron por infracción al artículo 202 del Código Penal, que prevé penas de 3 a 15 años de prisión al que propagare enfermedades peligrosas y contagios contra la integridad de las personas. A Lázaro le adjudican una figura culposa: violación del artículo 203 del Código que prevé además de escalas de multa una condena de prisión de seis meses a cinco años en los casos que se producen muertes.

A casi dos años, aún la causa no fue elevada a juicio. Hubo sí, peritajes y análisis de las historias clínicas. Andrés de León, presidente del Consejo de Médicos de Córdoba, señala que la imputación fue “un golpe muy duro. Ante la incertidumbre enorme que había y el estrés, el caso trajo un desánimo muy grande. Después no se imputó a nadie más, sería una ridiculez porque es muy diferente a que alguien contagie a sabiendas, que conociendo que está infectado se mueva, se reúna”.

El geriátrico era –y lo sigue siendo– prestador del PAMI. En ese momento la institución aseguró que “fallaron los protocolos”. Raúl Ovelar, director de la delegación Córdoba, dice que la obra social nunca sancionó a la residencia, que fue clausurada por el Ministerio de Salud provincial el 20 de abril y autorizada a reabrir unos tres meses después.

Dos días después de que se conociera el primer contagio, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) de la Provincia declaró el estado de alerta epidemiológica en Mendiolaza, Villa Allende, Saldán y La Calera (150.000 vecinos en total). La medida implicó que se intensificaron los controles de circulación por parte de las fuerzas de seguridad, se instalaron controles sanitarios en esos puestos y se realizaron testeos masivos.

Los residentes sanos quedaron en uno de los pisos del geriátrico y el resto, los que estaban contagiado, en el otro. No tenían contactos con sus familiares e, incluso muchos, por su estado de salud, ni siquiera tenían conciencia clara de lo que pasaba.

Puertas adentro

“Cuando me acuerdo la sensación es muy fea, horrible. Se generó pánico, mucho estrés –cuenta a LA NACION Ana Laura, hija de una mujer internada que se contagió–. Nunca supimos como empezó el foco. Le echaron la culpa al médico. Se manejaron muy mal, nunca dieron la cara. Jamás nos explicaron nada. Hasta tuve que insistir para que me dieran las cosas de mi mamá, que no quiso regresar”.

Ella se enteró del brote por un mensaje de WhatsApp a la madrugada. Así le avisaron que había un médico con Covid-19 y que su madre también había dado positivo. En ese momento, su mamá le comentó que los habían “organizado de manera diferente” y les habían indicado que no podían salir de la habitación. Como la mujer tuvo fiebre, a los tres días la internaron.

“Falleció gente con la que estaba relacionada, que ella quería mucho –enfatiza Ana Laura–. Hay que imaginar la angustia, la soledad y el miedo que deben haber tenido. Entraban ‘astronautas’ a controlarlos tres veces al día y no les explicaban nada. Nunca explicaron nada a nadie”.

Durante unas semanas hubo controles estrictos antes de ingresar a Saldán.
Durante unas semanas hubo controles estrictos antes de ingresar a Saldán.

Cinco familiares de personas internadas que se contagiaron también se presentaron ante la Justicia y pidieron que se investigue a los dueños del lugar por “abandono de persona, privación ilegítima de la libertad y homicidio culposo”.

Aunque desde el geriátrico prefieren no hacer comentarios ni sobre lo que pasó en el contagio masivo, ni sobre la situación actual, las distintas fuentes consultadas por este medio coincidieron en que muchos de los residentes que fueron relocalizados hace casi dos años, regresaron y viven hoy en el lugar.

Cruces de responsabilidades

Uno de los dueños del Santa Lucía, habló con el diario La Voz del Interior en junio de 2020. Presentado como R.L.P, afirmó que “siempre” cumplieron con “todos los protocolos” y que desde una semana antes de que se dictara la cuarentena obligatoria en el país, no permitieron visitas. Contó que el médico que dio positivo para Covid-19, el 8 de abril, “pidió faltar a fines de marzo porque estaba con bronquitis y hasta que se hizo el hisopado pasaron ocho o nueve días. Pienso que lo más probable es que él se haya contagiado en el geriátrico. El virus puede haber entrado de mil formas. No lo vamos a saber”.

“Fueron días terribles. El gran pecado fue permitir ingresar al virus, tengo como 20 sospechas sobre cómo pudo suceder, pero no me sirve de nada, no hay certezas. Siempre se buscan chivos expiatorios”, agregó.

Figueroa, el médico al que apuntaron en un comienzo, optó por una carta abierta en la que describió que recibió “críticas, insultos, escraches, difamaciones y mentiras sobre mi persona y mi familia”. Mencionó que, incluso, propuso al geriátrico que “se organizara y se anticipará a la contingencia” y sugirió “protocolo de acción con el propósito de prevenir y normatizar las acciones adecuadas”.

La imputación de los médicos por el contagio generó movilizaciones masivas de colegas.
La imputación de los médicos por el contagio generó movilizaciones masivas de colegas.

“En el geriátrico no había elementos de protección, no había alcohol en gel y las manos se las secaban en una toalla comunitaria o en los ambos, solo ponían un rollo de papel por día para secarse las manos. No prepararon adecuadamente al personal. No se definieron las zonas de aislamiento y circulación. No restringieron a tiempo el acceso de visitas, cuando debió hacerse anteriormente. Hoy el director médico del geriátrico miente. Miente impunemente y me deja expuesto. Hace mucho tiempo que no aparece por el lugar, pero sí aparece en los medios de comunicación diciendo que en el geriátrico todo estaba organizado”, añadió.

 

La Nación