Otorgan nuevas becas para “Crear juegos para todas las edades”

Otorgan nuevas becas para “Crear juegos para todas las edades”

La Subsecretaría de Contenidos Públicos, en colaboración con el PAMI, anunció una nueva edición de “Crear juegos para todas las edades”, una convocatoria que busca fomentar el desarrollo de contenidos lúdicos con un enfoque especial en personas mayores, que aborden mecánicas que estimulen aspectos cognitivos y destreza mental.

La iniciativa repartirá becas por medio millón de pesos para continuar con el desarrollo de los proyectos seleccionados, y la inscripción estará abierta hasta el 13 de octubre.

La Secretaría de Medios y Comunicación Pública informó a través de un comunicado que el objetivo es fomentar aspectos cognitivos a través de contenidos lúdicos, con un enfoque especial en personas mayores, según indicó un comunicado.

Se podrán presentar juegos de ingenio, casuales y de estrategia abstracta para el ejercicio mental y cognitivo, y serán especialmente valorados los proyectos que contemplen la accesibilidad.

Además, en esta edición se suma una nueva categoría, Juegos de Mesa, la cual apunta además de la creación de videojuegos, a juegos de mesa en versión “print and play” (para imprimir y jugar), que serán publicados en la plataforma de Crear Juegos.

La convocatoria estará abierta hasta el 13 de octubre y está dirigida a profesionales, estudiantes y personas aficionadas mayores de 18 años; los ganadores recibirán una beca para continuar con el desarrollo de los proyectos elegidos que, como en los anteriores Crear, deberán tener en cuenta temáticas vinculadas con la ciencia, la vida cotidiana, la cultura nacional, el medio ambiente, las artes visuales, la música, la literatura, el deporte, derechos y ciudadanía, la exploración y estímulo de los sentidos, y que manifiesten de alguna forma la perspectiva de género.

El secretario de Medios y Comunicación Pública, Francisco “Pancho” Meritello, celebró el nuevo lanzamiento de Crear Juegos e hizo especial hincapié en la importancia de asociar el desarrollo cognitivo a través de los videojuegos: “Las personas juegan desde la primera infancia y los videojuegos ya son parte intrínseca de nuestra cultura, por eso resulta clave fomentar la creación de contenidos que vinculen lo lúdico con el aprendizaje”.

Meritello también destacó el criterio de accesibilidad para “garantizar la llegada a todos los sectores de la población” y el estímulo para el desarrollo de juegos destinado a adultos mayores: “Tenemos que abandonar la idea de que una persona adulta no juega, y que si lo hace solo juega al bingo, la lotería o la canasta. Hay todo un universo de juegos, de mesa y videojuegos, a los que pueden acceder y divertirse”.

Luana Volnovich, directora ejecutiva de PAMI, indicó al respecto que “en general se asocian los videojuegos con los jóvenes, pero la realidad es que cada vez son más las personas mayores que se animan a esta tecnología”.

“Además, está comprobado que los videojuegos promueven los vínculos intergeneracionales más allá de mantener y mejorar la plasticidad del cerebro; incluso, especialistas señalan que los videojuegos previenen la pérdida de memoria, los declives cognitivos y los problemas visuales en las personas mayores”, añadió.

El jurado, compuesto por representantes de la Secretaría de Medios y Comunicación Pública, de Pami, de la Asociación Argentina de Juegos de Mesa (AAJM), y de universidades en las que se dictan carreras afines, tendrá la tarea de elegir los tres mejores videojuegos, y los seis mejores juegos de mesa.

Los proyectos seleccionados se conocerán el martes 28 de octubre a través de las redes sociales de Crear: IG instagram.com/crearjuegosar o Discord https://discord.com/invite/S8njETU.

Se pueden consultar las bases y condiciones en https://www.argentina.gob.ar/jefatura/mediosycomunicacion/crear.

Fuente:
Télam
“El Padre”, un reflejo de una realidad que nos afecta a todos

“El Padre”, un reflejo de una realidad que nos afecta a todos

Mi abuelo se había ido hacía mucho tiempo pero a veces regresaba por minutos cuando el Alzheimer le soltaba un poco la soga. Todavía recuerdo cómo, en esos raptos de lucidez, y en medio de la oscuridad de unas noches en la casa de mis abuelos que para mí, aún niña, parecían aterradoras, se escuchaban sus alaridos: “¡Mamáaa! ¡Mamáaa!”.

De chica vi cómo la enfermedad se llevaba a mi abuelo. Pero también vi cómo se empezó a llevar a mi familia. Mi abuela dejó de tener una vida propia y sólo podía velar por mi abuelo a quien, a pesar de que hacía años que la vida entre ellos no era color de rosa, nunca abandonó. 

También fui testigo de cómo mi mamá, la mujer de los dos hijos que tuvieron mis abuelos, había ocupado el rol del hijo que se ocupa de todo (del médico, de la farmacia, de ir a cobrar, de la obra social, del supermercado, de ir a comprar, de mandar a buscar, de ir y venir a cualquier horario y para lo que sea), mientras los demás sólo iban de visitas y siempre disponibles para dar órdenes. Pasa en las mejores familias.

Fueron largos años de ver cómo mi madre, agobiada por las responsabilidades, también empezó a sentir el desgaste en su propio cuerpo: no sólo cuidaba a mi abuela -que cuidaba a mi abuelo- sino también a su propia familia con cuatro hijos a los que atender porque su marido trabajaba afuera y no nos daba el presupuesto para contratar a alguien que ayude.

Aunque pasó mucho tiempo de este sistema que funcionaba en un equilibrio muy delicado, la resistida idea de un geriátrico empezó a tomar fuerza. Hubo un momento en el que, por más cuidadores domiciliarios que intentaran ayudar, mi abuelo ya no podía ser atendido en la casa, no podía ser atendido por mi abuela: por más buena voluntad, le faltaban herramientas. La situación se volvió insostenible para todos.

Mi abuela visitó todos los días, a la hora del té, a mi abuelo en la residencia donde se albergó durante un año. Su salud comenzó a deteriorarse y ya no hubo más que hacer. Antonino, mi abuelo, murió hace ya quince años. Y con él se fue el cansancio de una década de vida familiar por y para el cuidado. 

“Nino”, como le decían los amigos a mi abuelo, jugaba a la pelota-paleta y recorría la ciudad en una bicicleta inglesa de la que no se quería bajar a pesar de las indicaciones médicas y  los pedidos de la familia. Para no engancharse los pantalones con la rueda, se ponía broches para hacer más cómoda la pedaleada y, de paso, no ensuciarse.

Mi abuelo era, todos los meses, el primero en cobrar la jubilación. Aunque el banco abría a las 10 am, él se levantaba los días de cobro a las 3 am y a las 4 am ya estaba en la puerta del banco esperando que sea la hora de la apertura. No hubo forma de hacerlo entender. Ni la lluvia detenía esa costumbre que nunca tuvo una deuda y siempre, el mismo día del cobro, pagaba el almacén en el que sacaba a fiado, y todos los servicios.

De mi abuelo se han reído muchas veces. Por sus broches, por sus madrugones en el banco e, incluso, ese día cuando, en su Opel K 180 turquesa, atravesó en contramano la avenida principal del pueblo. La demencia ya había empezado a dar señales.

De chica me molestaban esos cotilleos burlones sobre mi abuelo. Quizás por eso, y por el amor que siento por mi abuela Inelda, que todavía tengo la suerte de tener y que está a punto de celebrar los 90, es que siempre me sentí a gusto entre las personas mayores, un grupo del cual, inexorablemente, voy a ser parte.

Este largo preludio personal, y extrañamente escrito en primera persona sobre momentos de mucho amor y dolor en la vida de mi familia, viene a cuento de “El Padre”, la ópera prima del dramaturgo Florian Zeller que se puede ver en los cines locales.

En una cartelera plagada de películas de superhéroes y supervillanos tratando de conquistar el mundo, esta película, protagonizada por un magistral Anthony Hopkins y una profunda Olivia Colman, conmueve con una historia cruda y real que la juventud no debería perderse.

Aprender sobre la vejez desde mucho antes de serlo, en este sentido, es fundamental para llegar a esa etapa de la vida con más herramientas y con menos prejuicios.

Nos criamos escuchando como insulto al “viejo/a de mierda”, un latigazo normalizado en una sociedad que, en gran parte, entiende al mayor casi como un enfermo, y lo discrimina sólo por ser portador de años.

Podría decirse que la discriminación por edad, es la única forma de autodiscriminación, en tanto, uno no rechaza al que considera diferente sino que está rechazando a un grupo del que, insisto, terminará siendo parte.

En este sentido, “El Padre” -que cuenta la historia de un hombre que rechaza la ayuda de su hija según va envejeciendo, y que a medida que intenta dar sentido a sus circunstancias cambiantes, comienza a dudar de sus seres queridos, de su propia mente e incluso del tejido de su realidad-, puede ser una buena puerta de entrada  para que los jóvenes se familiaricen desde la empatía con situaciones que desde uno u otro lado seguramente atravesarán.

Porque, con los años, bien podrían convertirse en ese padre o madre que  intenta dar batalla a los avances de la demencia, mientras desconfía de sí mismo y de los que tiene al lado.

Aunque antes, tal vez, muchos se conviertan en esa hija/hijo que, atrapada en un cóctel de amor, paciencia, soledad y culpa, trata de cuidar de la mejor forma posible, aún a pesar del cansancio que implica tratar de hacer un equilibrio entre lo que se debe hacer y las demandas -a veces caprichosas y hasta dañinas- de un ser querido que empieza a sentir cómo las hojas del libro comienzan a volarse.

Pero hay más. “El Padre” también muestra sobre la infantilización a la que los adultos muchas veces son sometidos por personas que quizás no tienen ánimos de menospreciar o subestimar. Algo que tiene que ver con la forma en la que los mayores son vistos en algunos sectores de la sociedad: seres incapaces, vulnerables y frágiles a los que hay que proteger como si fueran niños. No. No lo son. Y con justa razón el “Anthony” de Hopkins se enoja con esa cuidadora que le quiere dar de tomar una “pastillita azulcita” mientras con tono maternal lo invita a ir a cambiarse.

Es interesante la visión que esta película ofrece también sobre las residencias geriátricas, una posibilidad temida y rechazada por el protagonista, al punto de que ni siquiera es capaz de llamarla por su nombre. Y una posibilidad que también embarga de culpa a una hija que, antes de tomar la decisión, agota hasta las últimas instancias. 

El filme es un buen punto de partida para conocer las aristas que se juegan en esta posibilidad: ¿cuándo hay que tomar esta decisión? ¿qué señales hay que esperar? ¿qué buscamos encontrar en estas residencias? ¿Estoy siendo malo para considerarlo?

Aunque casi a diario los medios nos muestran una imagen temible de las residencias geriátricas, donde mayores suelen ser víctimas de un sistema de descarte y que a veces opera desde la ilegalidad, este drama nos ofrece una visión esperanzadora de lo que podemos encontrar en el lugar adecuado y con la gente preparada para atender, a partir de un trato humanizado, las demandas de un mayor dependiente.

Con escenas desgarradoras, “El Padre” nos muestra también, como lo han hecho otras películas (la argentina “Nocturna” con un magistral Pepe Soriano, por ejemplo), que aún cuando el horizonte parece enceguecernos, y el miedo nos devora, siempre querremos el abrazo maternal para protegernos del miedo. No importa la edad.

Fuente:
Artículo publicado
en EL DIA, escrito
por María Virginia Bruno

Cómo es la “vacunación libre” para mayores de 70 años

Cómo es la “vacunación libre” para mayores de 70 años

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, anunció la apertura de la “vacunación libre” para los mayores de 70 años que podrán ser inmunizados contra el coronavirus sin inscripción previa sino con solo presentarse en el centro de vacunación con su documento.

“A partir del 5 de junio hay primera dosis de la vacuna libre para todos los mayores de 70 años de la provincia”, aseguró el mandatario durante una conferencia de prensa que encabezó en La Plata.

Sostuvo que “cualquier persona mayor de 70 años que vaya con su DNI en donde acredite que reside en territorio bonaerense podrá recibir la vacuna sin inscripción previa”.

Aclaró que se continúa trabajando con el sistema de turnos en https://vacunatepba.gba.gob.ar/ pero aclaró que se habilitó la posibilidad de inocular a los mayores de 70 sin inscripción previa “porque necesitamos que estén todos vacunados”.

Celebró que ya se inmunizó a 4 millones de personas en la provincia, destacó que ayer se registró un récord de aplicaciones, con el suministro de104.600, e indicó que se continúa trabajando “para subir el ritmo”.

“Nuestra única y principal campaña es la de vacunación”, finalizó Kicillof.

Fuente:
Gobernación

Juegos y ejercicios fáciles para estimular la memoria

Juegos y ejercicios fáciles para estimular la memoria

Uno de los problemas más comunes que se tienen con el paso de los años es la dificultad para recordar las cosas por el deterioro que tiene la memoria. Por ello, para los adultos mayores es fundamental combatir este problema y lo pueden hacer con simples ejercicios.

De acuerdo con un estudio realizado por The New England Journal of Medicine, en Estados Unidos, el cerebro es capaz de asemejarse a un músculo, por lo que es necesario ‘ejercitarlo’ diariamente para que no se oxide o se deteriore.

En este sentido, los expertos aseguran que existen hábitos simples que pueden contribuir a que el cerebro se mantenga en movimiento y, por ende, en un buen estado.

Por ejemplo, una persona de la tercera edad puede cambiarse el reloj al brazo contrario o realizar tareas con la mano opuesta a la que siempre ha utilizado, vestirse con los ojos cerrados o hacer trayectos diferentes para visitar lugares habituales como el trabajo, la tienda o la casa de familiares y amigos.

Este tipo de actividades, según el estudio, permiten que el cerebro se mantenga activo y estimulan la sinapsis o conexiones neuronales, lo que permite que la memoria se mantenga intacta.

Además, el estudio reveló que además de este tipo de actividades, una de las acciones que resultó más beneficiosa para la memoria entre las personas de 75 y 85 años que participaron en el análisis es la de bailar.

La danza, dice el estudio, permite estimular la memoria aprendiendo pasos y ajustar la coordinación rítmica, lo que propicia el desarrollo de las conexiones neuronales.

El mismo estudio examinó también el papel de ciertas actividades intelectuales en la salud de la memoria y concluyó que tres de ellas eran muy positivas: leer, tocar instrumentos musicales y jugar juegos de mesa.

Actividades para estimular la memoria

1. Juego de parejas

Este juego es conocido también como memotest o juego de memoria, el cual consiste en tener un buen número de cartas con imágenes que vienen por pares, dos fichas por cada ilustración, pero todas las de la baraja deben tener el mismo dorso.

Las fichas se mezclan entre sí y se ponen boca abajo sobre la mesa. Por turnos, cada jugador debe destapar dos de ellas, si coinciden con su par, el jugador se queda con ellas; si no, las debe volver a poner boca abajo tratando de recordar cuál estaba en ese lugar.

El objetivo, por supuesto, es recordar dónde están esas imágenes para poder dar con ellas cuando, en un turno siguiente, aparezca su pareja.

2. Crucigramas y otros juegos de palabras

Los juegos con palabras siempre son claves para estimular las conexiones neuronales. Para ello, hay múltiples opciones como el clásico Scrabble en todas su versiones, incluso la web, aplicaciones móviles y también los crucigramas que están en los periódicos y revistas.

Otra opción interesante puede ser el tradicional juego de Stop con categorías como nombre, apellido, cosa, color y quien lo complete más rápido según la letra que se elija.

3. Sudokus o juegos matemáticos

Los sudokus se hicieron populares en los últimos años y funcionan como un versión numérica de las palabras cruzadas. Los hay de diversos niveles de dificultad, lo cual permite que muchas personas puedan acceder a ellos. Pero también existen otros juegos matemáticos, mucho más simples, que pueden resultar entretenidos y más apropiados para personas de mayor edad o con más dificultades.

Algunos libros virtuales de estos ejercicios se pueden descargar en la página web del Centro de Prevención del Deterioro Cognitivo de la Comunidad de Madrid.

4. Rompecabezas

Armar rompecabezas es una actividad que realizan muchas personas en el mundo y los hay de diferentes colores, tamaños y niveles de dificultad, pero que, además de ser lúdicos, tienen un importante desafío que ayuda a ejercitar la memoria más de lo esperado.

 

Fuente:
Semana

Ordenaron clausurar un geriátrico platense tras una gravísima denuncia

Ordenaron clausurar un geriátrico platense tras una gravísima denuncia

Según informó el diario EL DIA, días atrás se dispuso la clausura de un geriátrico platense que había sido denunciado por el hijo de una residente de 99 años, luego de una inspección que en las últimas horas realizó allí la Dirección Provincial de Registro y Fiscalización Sanitaria del ministerio de Salud Bonaerense.

Según fuentes oficiales, los inspectores detectaron que el lugar- situado en la zona de 4 y 42-  “se encuentra funcionando en infracción a la normativa vigente”, con “siete albergados” a quienes se identificó en el procedimiento. Los funcionarios dispusieron la clausura provisoria del establecimiento en virtud de “la gravedad de las faltas constatadas y en resguardo de la seguridad, salubridad e higiene de la población”. La dueña del lugar fue intimada a desalojarlo “en 72 horas”, se informó.

Mientras tanto, el fiscal Marcelo Romero avanza en la investigación penal de la denuncia, para lo cual ordenó una serie de medidas, como ampliar la declaración del denunciante y el análisis de los certificados médicos que presente; sumar las declaraciones de testigos; la nómina del personal médico, enfermeros y auxiliares; un informe de las condiciones de habilitación y funcionamiento y un relevamiento de cámaras y vecinos.

El caso se conoció en las últimas horas con la viralización de fotos de los moretones y marcas que tenía en el cuerpo la madre del denunciante, quien acusó a los responsables del geriátrico por maltratos y tormentos. Según expuso ante la Policía, él supo de la situación el 19 de marzo pasado, cuando la directora del establecimiento lo llamó para informarle que su madre estaba “muy decaída por efectos de una medicación para dormir” que, según su versión, le dieron sin autorización de su médico de cabecera.

Aseguró también que en aquel contacto le comunicaron que su madre había sido atada a la cama durante la noche, a pesar de “no sufrir ningún tipo de demencia” que incite a aplicar semejante procedimiento. El hombre decidió retirar a su madre del establecimiento, frente a dos testigos que ahora fueron convocados para sumar su declaración en la causa.

Según el denunciante, la mujer se encontraba en estado “deplorable, con evidentes efectos de narcóticos y moretones, lastimaduras en las muñecas y otras lesiones”, sumando a eso “pésimas condiciones de higiene” en el lugar y el riesgo de que los residentes supuestamente permanecían en un ambiente cerrado, con trabajadores que “no usan barbijos”, se informó.

 

Fuente:
EL DIA

En un hogar, mayores recrearon tapas de discos de rock

En un hogar, mayores recrearon tapas de discos de rock

En un hogar geriátrico del Reino Unido, Sydmar Lodge Care Home, adultos mayores residentes llevaron a cabo una divertida iniciativa para pasar la cuarentena a puro rock, recreando tapas de inolvidables discos.

Las sesiones de fotos con los residentes incluyen álbumes como “Born In The USA”, de Bruce Springsteen; “Bad”, de Michael Jackson; “True Blue”, de Madonna; “21”, de Adele; “Queen II”, de Queen y el icónico “Aladdin Sane”, de David Bowie de 1973, entre muchos más.

“Los residentes y cuidadores de Sydmar Lodge Care Home han estado recreando portadas de álbumes clásicos. El hogar ha estado bajo cuarentena durante 4 meses”, explicaron desde Twitter al momento de compartir las imágenes.

Incluso, desde el hogar, se ha creado una página de GoFundMe para ayudar a financiar más medios para entretener a los mayores aislados.