1

Lávate las manos. Antes de tocar un cubrebocas limpio, lávate las manos muy bien con agua y jabón.
  • Una vez que hayas aplicado jabón en tus manos húmedas, debes frotártelas para lavarlas durante al menos 20 segundos antes de enjuagarlas.
  • Siempre usa una toalla de papel limpia para secarte las manos y, luego ponla en un contenedor de basura.

Consejo: antes de desechar la toalla de papel, úsala para abrir o cerrar una puerta después de haberte lavado las manos.

 

2

Revisa el cubrebocas para buscar defectos. Una vez que hayas tomado un cubrebocas nuevo (sin uso) de la caja, revisalo para asegurarte de que no tenga defectos, agujeros ni desgarros en el material. Si el cubrebocas tiene defectos, agujeros o desgarros, tiralo y saca otro nuevo (sin uso) de la caja.

3

Orienta la parte superior del cubrebocas correctamente. Para que el cubrebocas quede lo más cerca posible de tu piel, ten en cuenta que la parte superior del cubrebocas tiene un borde flexible, pero rígido, que puedes moldear alrededor de su nariz. Asegúrate de que este lado esté orientado hacia arriba antes de ponerte el cubrebocas en la cara.

4

Asegúrate de que el lado correcto del cubrebocas quede hacia el afuera. El interior de la mayoría de los cubrebocas es de color blanco, mientras que el exterior es de otros colores. Antes de ponértelo, asegúrate de que el lado blanco vaya hacia tu cara.

 

5

Ponte el cubrebocas en la cara. Existen muchos tipos de cubrebocas, cada uno con diferentes métodos de fijación a la cabeza.

  • Bandas para orejas. Algunos cubrebocas tienen dos bandas para orejas a cada lado. Por lo general, estas bandas se hacen de un material elástico para que puedan estirarse. Agarra este tipo de cubrebocas de las bandas, pon una alrededor de una de tus orejas y luego la otra alrededor de la del otro lado.
  • Lazos o correas. Algunos vienen con piezas de tela que se amarran alrededor de la parte posterior de la cabeza. La mayoría de estos cubrebocas tienen lazos o correas en la parte superior e inferior. Toma el cubrebocas de los lazos superiores, colócalos alrededor de la parte posterior de la cabeza y amárralos para unirlos.
  • Bandas. Algunos vienen con dos bandas elásticas que se colocan encima y alrededor de la parte posterior de la cabeza (distintas a las que se colocan alrededor de las orejas). Sujeta el cubrebocas frente a tu cara, jala la banda superior por encima de la parte superior de tu cabeza y ponla alrededor de la coronilla. Luego, jala la banda inferior sobre la parte superior de la cabeza y ponla en la base de tu cráneo.

6

Ajusta la pieza que va en la nariz. Ahora que el cubrebocas está en su lugar en la cabeza y la cara, usa el dedo índice y el pulgar para pellizcar la parte flexible del borde superior alrededor del puente de la nariz.

 

7

Amarra la banda inferior del cubrebocas, si fuese necesario. Si usas un cubrebocas con bandas que se amarran en la parte superior e inferior, en este momento ya puedes atar la banda inferior alrededor de la base del cráneo. Debido a que ajustar la pieza flexible para la nariz puede afectar el ajuste general del cubrebocas, lo mejor es esperar hasta después de que la pieza de la nariz esté en su lugar para amarrar las correas inferiores.

  • Si ya has amarrado las correas inferiores, es posible que tengas que volver a ajustarlas.

 

8

Ajusta el cubrebocas en tu cara y debajo de tu barbilla. Una vez que el cubrebocas esté totalmente asegurado, ajústalo para que te cubra la cara y la boca, de modo que el borde inferior quede debajo de tu barbilla.

 

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