Mercedes Barrera le ganó una conmovedora batalla al coronavirus en La Plata. La mujer, con 80 años y algunas enfermedades de base, venció al COVID-19 en una pelea que parecía imposible en nuestra ciudad.

Es que Mercedes tiene diabetes, secuelas de poliomielitis, hipertensión y EPOC, por lo que cuando contrajo el virus había pocas esperanzas de que pudiera superarlo. “Pensé que no la iba a ver más”, relató su hijo, Roberto Byrne, al describir el momento en que internaban a su madre infectada con el virus que originó la pandemia.

Según explicó, Mercedes es oriunda de Carlos Casares y comenzó a tener síntomas respiratorios en la semana del 7 de agosto. “Le hicimos el hisopado y dio positivo. Sinceramente ahí dije bueno, imposible que se salve”, detalló Roberto sobre lo que pensó cuando se enteró la noticia.

Ya con la enfermedad confirmada, la mujer fue trasladada al hospital San Juan de Dios a la zona de COVID-19. Allí pasó los primeros días con algunas complicaciones, ya que tuvo una neumonía bilateral con requerimiento de oxígeno.

Sobre esta etapa, Roberto, que también es médico, precisó que “pasó los primeros días complicada, estuvo mal y siempre hay que esperar a la segunda semana que es la que más seguimiento hay que hacer porque es la más importante en esta patología”.

Sin embargo, el milagro se hizo realidad y Mercedes recibió el alta después de dos largas semanas. Visiblemente emocionado, Roberto remarcó que “la pasó muy jodido. Con 80 años, hipertensión, cardiópata, diabética, Epoc, tenía todas para no zafar. Por una cuestión de experiencia y de las co-morbilidades que tenía, pensé que no la iba a ver más”.

Roberto trabaja con pacientes positivos de coronavirus y durante esta pandemia se acostumbró a ver una escena horrible: la de personas que dejan un miembro de la familia y no lo vuelven a ver. Según indicó, es una realidad que se vive “día a día” desde el comienzo del brote, por lo que el caso de su mamá puede ayudar a sembrar esperanza entre los familiares de personas contagiadas de COVID-19.

En ese sentido, destacó la labor de todos los médicos y enfermeros que trabajaron con Mercedes, brindándole cuidados, cariño y contención para que la mujer pueda recuperarse y así atravesar dos pandemias, ya que ella también fue salvada cuando tenía 8 años en La Plata, en el Hospital de Niños cuando se curó de la poliomielitis y hasta pudo volver a caminar gracias a las cirugías para fijar las articulaciones que se le practicaron en ese momento.

“Esto es un milagro y hay que ser muy agradecido a todo el personal, médicos, enfermeros, camilleros, no me quiero olvidar de nadie, absolutamente a todos los colegas del hospital de Carlos Casares y del San Juan de Dios. Mi madre es la segunda vez en su vida que se salva de una pandemia gracias al sistema de Salud Pública”, concluyó Roberto, todavía sorprendido por el milagro de su madre.

Fuente: 0221.com.ar

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