La Fundación de Ciencias de la Salud ha sacado a la luz La opinión del experto. El control de la infección en residencias de ancianos: Un documento de reflexión.

Se trata de un documento que trata de responder a las siguientes preguntas mediante textos redactados por voces autorizadas: ¿existe en España un programa, regional o nacional sobre prevención de la infección nosocomial en residencias de ancianos?, ¿qué grandes líneas debería tener un potencial plan de prevención de infecciones trasmisibles en residencias para mayores?, ¿es necesario que cada una de estas instituciones disponga de un médico o enfermera responsable de la ejecución del mismo?, ¿qué condiciones medioambientales mínimas debería tener una residencia de ancianos autorizada?, entre otras cuestiones.

Para ello, han participado sanitarios y otros especialistas, así como asociaciones de pacientes y medios de comunicación, en un trabajo coodinado por Emilio Bouza.

 

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Estas han sido algunas de sus conclusiones:

  •  “No existen programas ni regionales ni nacionales de prevención de la infección nosocomial específicos para las residencias de mayores. Es urgente establecer un plan mínimo de prevención que contemple una formación de los profesionales, un sistema de vigilancia y registro de la infección, la colaboración con los servicios hospitalarios de referencia y una adecuada política del uso de antibióticos”.
  • “No existe una legislación específica para la protección frente a la infección en las residencias para mayores. Existe legislación general sobre aspectos como la higiene y medidas en contra de la contaminación en la cadena alimentaria y legislación específica frente a la protección de enfermedades como la legionelosis, emitidas tanto por las autoridades de las comunidades autónomas como por el gobierno central”.
  • “Es necesario disponer de un plan general con guías de prevención y manejo de las infecciones en centros residenciales con al menos tres grandes apartados: medidas de prevención generales, protocolos específicos para la prevención de las infecciones de mayor prevalencia y planes de manejo de los antibióticos. El plan debe incluir la higiene de manos, la infección urinaria, la infección respiratoria, la infección de piel y partes blandas, el uso adecuado de antimicrobianos y la infección relacionada con C. difficile”.
  • “Para garantizar el cumplimiento de un plan de control de infecciones en residencias, se debe nombrar a un responsable del mismo, dentro del equipo sanitario de la residencia. Dicha persona contará con el respaldo de la dirección de la institución y será el referente del centro, encargándose de transmitir todas las pautas al resto de los compañeros y a los residentes y familiares, así como actuar de persona de contacto con los responsables sanitarios del Servicio Público de Salud. Debe ser un médico, si existe, o una enfermera”.
  • “Además de la Valoración Geriátrica Integral (VGI), deberá realizarse al ingreso de las residencias de mayores, una valoración de los riesgos de infección cuyos ítems específicos distan de estar consensuados y de constituir un estándar. A nuestro juicio, deben incluir, al menos, la situación de vacunación frente a enfermedades virales prevenibles como la gripe, SARS-COV-2 y Varicella-Zoster, el estado de inmunidad frente a la infección neumocócica, la existencia o no de tuberculosis latente y el estado de colonización frente a bacterias multiresistentes como es el caso de MRSA”.
  • “Las personas mayores que viven en centros residenciales deben ser correctamente vacunadas frente a la gripe, neumococo, tétanos y SARS-CoV-2. Así mismo, en determinados casos también sería recomendable administrarles las vacunas frente a la difteria y zoster. De igual manera, el personal sanitario y de atención directa de los centros debería vacunarse frente a la gripe y al SARS-CoV2″.

Consulta aquí el documento para ver todos los estudios.

Fuente:
65ymas.com

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