Fernando Yañez, presbítero y responsable del geriátrico de la ciudad mendocina de San Rafael que fue intervenido tras la muerte de catorce adultos mayores por coronavirus, aseguró que los residentes no habían recibido la vacuna “porque sus familiares no lo habían autorizado”.

“Ninguno estaba vacunado contra el Covid, no conseguíamos la autorización de los familiares. Una vez que se obtuvo esas autorizaciones, se enviaron las listas, nos llegaron las vacunas y ese día comenzó el brote. Ahí se nos dijo que no los vacunáramos porque era peor”, relató Yañez a la prensa mendocina.

Ayer, el Ministerio de Salud de Mendoza intervino la residencia de adultos mayores ubicada en la localidad de Monte Comán, en San Rafael, tras un brote de coronavirus que produjo la muerte de 14 internados en los últimos veinte días, mientras se investiga la recepción de vacunas y el estado de salud de los demás residentes.

El Ministerio de Salud informó que se trata de la “fundación Hogar de Jóvenes San Luis Gonzaga, a cargo del presbítero Fernando Yañez, que cuenta con habilitación municipal” y funciona como una institución para adultos mayores.

Según Yañez, desde el hogar consultaron a los familiares para preguntarles si querían internarlos “y ellos nos dijeron que no, que los atendiéramos aquí en el hogar, que no tenían cómo atenderlos en los hospitales”.

El subsecretario de Salud, Oscar Sagas, coincidió hoy con los dichos del presbítero e informó que el brote empezó el 1 de junio.

“Nosotros en forma permanente teníamos comunicación con la médica y encargada para ver la evolución. Nos enteramos que algunos necesitaban internación pero no se procedió por orden de los familiares”, dijo el funcionario.

Asimismo, precisó que los fallecidos tenían “entre 85 a 100 años con muchas comorbilidades”.

 

Fuente:
Télam

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