Según informó el diario EL DIA, días atrás se dispuso la clausura de un geriátrico platense que había sido denunciado por el hijo de una residente de 99 años, luego de una inspección que en las últimas horas realizó allí la Dirección Provincial de Registro y Fiscalización Sanitaria del ministerio de Salud Bonaerense.

Según fuentes oficiales, los inspectores detectaron que el lugar- situado en la zona de 4 y 42-  “se encuentra funcionando en infracción a la normativa vigente”, con “siete albergados” a quienes se identificó en el procedimiento. Los funcionarios dispusieron la clausura provisoria del establecimiento en virtud de “la gravedad de las faltas constatadas y en resguardo de la seguridad, salubridad e higiene de la población”. La dueña del lugar fue intimada a desalojarlo “en 72 horas”, se informó.

Mientras tanto, el fiscal Marcelo Romero avanza en la investigación penal de la denuncia, para lo cual ordenó una serie de medidas, como ampliar la declaración del denunciante y el análisis de los certificados médicos que presente; sumar las declaraciones de testigos; la nómina del personal médico, enfermeros y auxiliares; un informe de las condiciones de habilitación y funcionamiento y un relevamiento de cámaras y vecinos.

El caso se conoció en las últimas horas con la viralización de fotos de los moretones y marcas que tenía en el cuerpo la madre del denunciante, quien acusó a los responsables del geriátrico por maltratos y tormentos. Según expuso ante la Policía, él supo de la situación el 19 de marzo pasado, cuando la directora del establecimiento lo llamó para informarle que su madre estaba “muy decaída por efectos de una medicación para dormir” que, según su versión, le dieron sin autorización de su médico de cabecera.

Aseguró también que en aquel contacto le comunicaron que su madre había sido atada a la cama durante la noche, a pesar de “no sufrir ningún tipo de demencia” que incite a aplicar semejante procedimiento. El hombre decidió retirar a su madre del establecimiento, frente a dos testigos que ahora fueron convocados para sumar su declaración en la causa.

Según el denunciante, la mujer se encontraba en estado “deplorable, con evidentes efectos de narcóticos y moretones, lastimaduras en las muñecas y otras lesiones”, sumando a eso “pésimas condiciones de higiene” en el lugar y el riesgo de que los residentes supuestamente permanecían en un ambiente cerrado, con trabajadores que “no usan barbijos”, se informó.

 

Fuente:
EL DIA

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