Para los que están cansados de hacer zapping en la tevé, o de repasar una y mil veces el contenido de Netflix, hay una buena opción: Teatrix. Se trata de una plataforma argentina que, en vez de emitir series o películas, ofrece obras de teatro online en alta definición a través de una suscripción mensual.

En situaciones de fuerza mayor como esta, en la que la actividad artística está parada y, por consecuencia, las salas están cerradas, una gran alternativa es echarse en el sillón y ponerse a repasar el contenido teatral que ofrece esta plataforma.

Desde el televisor, el celular o la computadora se puede acceder a un catálogo de más de 100 títulos, entre dramas, comedias, musicales, clásicos y unipersonales, además de propuestas para chicos y producciones internacionales.

Cada una de las piezas disponibles incluye información complementaria como fecha, sala y elenco de la función, a la que se suman trailers, entrevistas exclusivas con directores y actores, backstages y más.

Creada por Mirta Romay, hija del zar de la televisión, Teatrix es una de las pocas empresas que crecen en tiempos de cuarentena.

“Estamos explotados, es fascinante lo que está ocurriendo”, reconoce Mirta, psicóloga de profesión y aventurera por decisión, en relación al crecimiento inusual que la plataforma está experimentando en estos días en los que la aguja de las suscripciones no deja de crecer hora por hora.

Para ella, los contenidos que ofrecen en línea funcionan como “un antídoto para este bicho (coronavirus)”, y una posibilidad de acercar teatro a la gente cuando la gente no puede ir al teatro.

Debido al boom de los últimos días, que los llevó a tener que cambiar los sistemas de contralor de la web, no han tenido tiempo de sentarse a analizar cuál es el perfil de los nuevos usuarios.

“En general, nuestro público está compuesto por gente mayor a 40 años, y son las mujeres mayoría con más del 60 %”, detalla Mirta y comparte un cambio que han registrado en el último tiempo.

“Hemos notado que crece la franja de varones entre 35 y 40 años, y la conclusión a la que he llegado es que se trata de los nuevos hombres deconstruidos, más sensibles y que le dan una oportunidad al teatro”, asegura con satisfacción.

Dice que dentro de los géneros es lo comercial “lo que más tracción tiene”, y destaca la performance del actor Juan Pablo Geretto, quien, con dos obras (“La maestra normal” y “Como quien oye llover”), es uno de los que más crecimiento ha manifestado.

Entre las más vistas figuran obras como “Terapia amorosa” (con Benjamín Vicuña, Fernán Mirás y Violeta Urtizberea), “Bajo terapia” (con Javier Portaluppi y elenco, dirigidos por Veronese), “Casados sin hijos” (con el Puma Goity y María Fernanda Callejón, dirigidos por Carnevale) y, entre otras, “Rotos de amor” (con Víctor Laplace, Osvaldo Laport, Pepe Soriano y Gustavo Garzón).

También hay clásicos como “La casa de Bernarda Alba” o “Drácula”, que funcionan muy bien, y hasta una “sección vintage” con capítulos de “Alta Comedia”, el histórico ciclo televisivo del viejo Canal 9 que fue el referente del teatro en la tele.

Dentro del catálogo, las propuestas que ella denomina “teatro comercial de arte” tienen sus seguidores fieles, con obras de cabecera como las dirigidas por Oscar Barney Finn, “El diccionario” y “Juegos de amor y de guerra”. Ella elige quedarse con las dos de Alfredo Alcón: “Filosofía de vida” y “El Rey Lear”.

“Nada del amor me produce envidia”, de Santiago Loza, “La sala roja”, de Victoria Hladilo, “El loco y la camisa”, de Nelson Valente y “Así de simple”, de Sofía González Gil, son algunas de las piezas más destacadas del off porteño.

El rubro infantil está cubierto con obras como “Vivitos y coleando”, de Hugo Midón, “La galera encantada”, de Héctor Presa y “Doña Disparate y Bambuco”, de María Elena Walsh.

“De Broadway tenemos muy buenas opciones”, elogia Mirta, y repasa títulos como “Cyrano de Bergerac”, con Kevin Kline, o “Romeo y Julieta”, con Orlando Bloom y Condola Rashad.

A diferencia de otras plataformas que producen contenido propio, Mirta advierte que “el teatro es una empresa de riesgo” en la que no se animaría a incursionar. Prefiere seguir llevando las riendas de su fórmula exitosa: “Ir detrás de las obras que elige el público, obras que han sido elogiadas por la crítica y reconocidas con premios”.

Según cuenta, algunos productores se niegan a ser parte de su sistema “por miedo a que afecte su negocio”, es decir, la venta de entradas en el caso de las obras que se encuentran en cartel. Sin embargo, para la empresaria, la plataforma no sólo le da nuevas oportunidades a piezas que ya no están activas sino a públicos que, por edad o distancia, no pueden llegar al teatro.

“El teatro, en este sentido, debe promocionar el teatro”, reflexiona Mirtha, en relación a las nuevas tendencias de consumo que han hecho, por ejemplo, que en los aviones, en vez de películas o series, la gente ya esté comenzando a ver arte escénico gracias a sitios como Teatrix.

Para acceder a este servicio, hay que ingresar a la web (www.teatrix.com) o bajar la app en los sistemas móviles (está disponible para Android y Apple), crear una cuenta con un email y seleccionar el tipo de plan más accesible para su bolsillo. Hay diferentes propuestas que van desde $349 por mes, aunque hay opciones trimestrales y semestrales con importantes descuentos.

Fuente: Artículo de María Virginia Bruno,
publicado en EL DIA

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